La mandataria acusa al PRIAN de buscar intervención extranjera
En su conferencia matutina de hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con dureza a las críticas surgidas tras su llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ante los cuestionamientos por la reforma electoral impulsada por su gobierno. Sheinbaum aseguró que los opositores esperaban un tropiezo que desacreditara su gestión y que quienes hablan de intervenciones externas carecen de fuerza política interna.
La mandataria señaló que el principal grupo crítico proviene del llamado PRIAN, conformado por los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), a los que acusó de apoyarse en influencias externas en lugar de en resultados propios. Sheinbaum enfatizó que este bloque opositor esperaba que la conversación con Trump tuviera un resultado negativo para poder culpar a su gobierno y a la Cuarta Transformación.
Sheinbaum destacó que los medios de comunicación, según su perspectiva, no supieron cómo interpretar ni qué decir ante la llamada con Trump, señalando que sus adversarios querían que surgiera un problema que pusiera en entredicho la capacidad de su liderazgo. La presidenta insistió en que la respuesta de la oposición evidencia falta de propuestas internas y dependencia de factores externos para ganar relevancia.

Contexto de críticas
En el contexto de estas críticas, Sheinbaum también hizo un llamado a revisar las reacciones de distintos partidos y gobernadores ante hechos internacionales como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, argumentando que las posturas públicas reflejan visiones distintas del futuro del país y de la soberanía nacional. La presidenta sostuvo que México es una nación soberana y que las relaciones internacionales deben construirse desde ese principio.
El tema de la reforma electoral ha sido objeto de debates intensos en las últimas semanas, tanto dentro del gobierno como entre grupos opositores, y la llamada con Trump se produce en un momento de alta sensibilidad política para la administración de Sheinbaum. Aunque no discutió detalles específicos de la reforma durante su conferencia, Sheinbaum defendió la estrategia de diálogo con Estados Unidos como un elemento de cooperación que respeta la soberanía mexicana.
La presidenta insistió en que los señalamientos de intervención extranjera son infundados y parte de una narrativa impulsada por sus detractores para debilitar su gestión. Sheinbaum cerró sus declaraciones reiterando que su gobierno continuará trabajando en sus prioridades políticas, incluida la reforma electoral, con el objetivo de fortalecer la democracia y la gobernabilidad en México.







