Dueño de BACO enfrenta nuevas acusaciones: denuncian cierre de calles y trabas en caso por administración fraudulenta

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9 de marzo 2026

Ciudad de México. El nombre de Edgar Urich, dueño y directivo de BACO, vuelve a colocarse en medio de la polémica. A los señalamientos previos relacionados con un conflicto familiar y una denuncia por presunta administración fraudulenta, ahora se suman nuevas acusaciones de vecinos en la Alcaldía Álvaro Obregón, quienes lo señalan por presuntamente haberse apropiado de dos calles aledañas a la empresa mediante rejas, cierres y control del espacio público.

De acuerdo con el reportaje difundido sobre el caso, habitantes de la zona denuncian que los accesos alrededor de BACO habrían sido intervenidos como si formaran parte de una propiedad privada, pese a tratarse de vialidades y espacios de uso común. La inconformidad crece porque, según los testimonios, no se trataría de una simple medida de seguridad, sino de una apropiación de facto del entorno urbano.

El caso se vuelve todavía más delicado porque estas nuevas denuncias se suman al expediente que ya rodea a Edgar Urich en el ámbito judicial. Como se ha señalado previamente, existe una denuncia por presunta administración fraudulenta relacionada con la conducción de BACO y con el conflicto interno entre integrantes de la familia Urich.

Señalan presuntas trabas en la Fiscalía capitalina

A la controversia vecinal se agrega ahora otro frente: denuncias sobre el actuar de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en el caso BACO. Según los señalamientos difundidos, en la investigación por administración fraudulenta la Fiscalía no estaría impulsando una medida que los denunciantes consideran clave: solicitar al juez que obligue a BACO a someterse a una auditoría, la cual sería, aseguran, una de las pruebas centrales para esclarecer el fondo del conflicto.

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Esta situación ha dado pie a cuestionamientos sobre el manejo institucional del expediente y sobre si existe o no voluntad real para agotar las diligencias necesarias. Incluso, desde voces críticas del caso, ya se han lanzado sospechas sobre un posible trato de favor dentro de la Fiscalía, aunque hasta el momento tales acusaciones no han sido acreditadas públicamente por autoridad competente.

El caso BACO sigue escalando

Lo que comenzó como un conflicto corporativo y familiar hoy ya rebasa el terreno privado. Por un lado, están los señalamientos de abuso en el entorno vecinal de Álvaro Obregón; por otro, persisten las dudas sobre el curso de las investigaciones en la capital. Todo ello mantiene a Edgar Urich y a BACO en el centro de un caso que mezcla dinero, poder, disputas familiares, espacio público y desconfianza en las instituciones.

Hasta ahora, ni BACO ni Edgar Urich han ofrecido una respuesta pública detallada sobre estas nuevas acusaciones vecinales ni sobre los cuestionamientos relacionados con la auditoría dentro del expediente judicial. Tampoco se ha informado de una postura pública de la Fiscalía sobre las críticas específicas vertidas en este caso.

Mientras tanto, las preguntas siguen abiertas:

¿por qué un conflicto empresarial terminó salpicando calles, vecinos y autoridades?

¿y por qué, en un caso donde se reclama una auditoría como prueba central, esa diligencia sigue sin colocarse en el centro del proceso?