El ultimátum de Donald Trump eleva la tensión con Irán y el Estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que Irán podría desaparecer en una noche si no reabre el Estrecho de Ormuz antes del plazo establecido, elevando la tensión internacional y ratificando un ultimátum que, según afirmó, contempla la destrucción de infraestructura clave del país en cuestión de horas.
Trump lanzó la advertencia durante una conferencia de prensa, donde aseguró que existe un plan militar que podría ejecutarse rápidamente si no se alcanza un acuerdo. El mandatario explicó que la operación contemplaría la destrucción de puentes y la interrupción total del suministro eléctrico, señalando que la acción podría completarse en apenas cuatro horas si así lo decide su administración, al tiempo que reiteró que el plazo vence a las 20:00 horas de Washington, momento en el que, según sus palabras, podrían activarse las medidas militares.
Ultimátum y amenaza militar
Durante su comparecencia, Donald Trump insistió en que Irán enfrenta consecuencias severas si no acepta las condiciones planteadas, afirmando que el país podría retroceder a “la edad de piedra” debido a la destrucción de infraestructuras esenciales. El mandatario también señaló que decidió extender el plazo hasta el martes como un gesto tras el domingo de Pascua, aunque dejó claro que, una vez vencido el tiempo, su gobierno actuaría con contundencia.
El presidente afirmó que cree que Irán negocia de buena fe, pero subrayó que el tiempo es limitado. Además, expresó su opinión sobre la situación interna del país, indicando que la población iraní debería levantarse contra el régimen, y añadió que, según interceptaciones, algunos ciudadanos estarían solicitando más ataques contra el gobierno de Teherán. Trump también manifestó su preferencia de que las fuerzas kurdas se mantengan al margen del conflicto, mientras insistía en que las consecuencias del incumplimiento serían significativas.
Operativo militar y rescate del F-15
En la misma comparecencia, Donald Trump detalló el operativo militar ejecutado para rescatar a dos tripulantes de un F-15 estadounidense derribado en territorio iraní, una misión que involucró a más de 170 aeronaves militares. El mandatario explicó que en la primera operación participaron 21 aeronaves, mientras que la segunda movilizó 155 más, incluyendo bombarderos, cazas, aviones cisterna y aeronaves de rescate, destacando que dos aviones de transporte quedaron atrapados en la arena y fueron destruidos para evitar que su tecnología cayera en manos iraníes.
El director de la CIA, John Ratcliffe, explicó que la agencia ejecutó una campaña de engaño para confundir a las autoridades iraníes que buscaban a los pilotos, señalando que uno de los tripulantes permaneció oculto durante casi 48 horas en una grieta montañosa, mientras utilizaba un sofisticado dispositivo de localización para evitar su captura. Trump agregó que el copiloto, herido, escaló una montaña mientras trataba sus heridas y logró transmitir su ubicación, lo que permitió coordinar el rescate bajo fuego enemigo, sin que se registraran bajas estadounidenses.
El mandatario subrayó que el operativo se prolongó durante siete horas y se realizó a plena luz del día, destacando que su administración mantiene la prioridad de no dejar a ningún ciudadano estadounidense atrás, incluso cuando las operaciones implican riesgos considerables para las fuerzas desplegadas.
Tensión creciente y negociación diplomática
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anticipó que el volumen de ataques estadounidenses contra Irán aumentará, superando el nivel observado durante el primer día de la operación, mientras Donald Trump reiteraba que el país quedaría sin puentes ni centrales eléctricas si no se alcanza un acuerdo antes del plazo establecido. El mandatario también se refirió a una propuesta de alto el fuego, calificándola como un paso significativo, aunque insuficiente para poner fin al conflicto, y explicó que las negociaciones continúan sin que exista aún una decisión definitiva.

Medios estatales iraníes informaron que Teherán rechazó la propuesta, mientras varias naciones intentan impulsar una solución diplomática tras 38 días de conflicto, originado por ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, a los que Irán respondió con misiles y drones dirigidos a distintos objetivos en Oriente Medio.
Trump también fue consultado sobre la posibilidad de que los bombardeos a infraestructuras civiles sean considerados crímenes de guerra, a lo que respondió que su prioridad es impedir que Irán obtenga armas nucleares, reiterando además su postura sobre el control del petróleo iraní, aunque reconoció que parte de la opinión pública estadounidense prefiere poner fin al conflicto.
El presidente endureció nuevamente su mensaje al advertir que Irán perdería puentes, plantas de energía y otras infraestructuras si no cumple con la reapertura del Estrecho de Ormuz, afirmando que existen otras medidas más severas que no detalló públicamente, mientras la tensión continúa aumentando y los esfuerzos diplomáticos intentan evitar una escalada mayor en la región.



