La presidenta llamó a legisladores a defender sus convicciones y rechazó cualquier forma de presión política ligada a la revocación de visas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó este lunes un fuerte mensaje contra la política de revocación de visas aplicada por el gobierno de Estados Unidos a funcionarios y políticos mexicanos. Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que ningún legislador debe modificar sus opiniones o decisiones por temor a perder el permiso para ingresar al país vecino y advirtió que actuar bajo ese tipo de presión podría representar una forma de injerencia en los asuntos internos de México.
Las declaraciones se producen en medio de reportes que señalan que la administración del presidente Donald Trump ha retirado visas a decenas de funcionarios y actores políticos mexicanos, principalmente relacionados con Morena, como parte de una estrategia vinculada al combate contra organizaciones criminales y presuntos vínculos con actividades ilícitas.
“Hay que tener valentía en la política”
Durante la conferencia, Claudia Sheinbaum afirmó que quienes ocupan cargos de representación popular deben actuar conforme a sus principios y no condicionar sus posturas a posibles sanciones migratorias impuestas por otro país.
La presidenta señaló que resulta preocupante que un diputado o senador pudiera abstenerse de expresar una opinión o respaldar una iniciativa por miedo a que le retiren la visa estadounidense. En ese sentido, sostuvo que la actividad política exige firmeza y convicción para defender las ideas propias.
Según explicó, si un representante popular modifica su conducta política debido a decisiones tomadas por un gobierno extranjero, se genera una situación que puede interpretarse como una intervención externa en la vida pública nacional.
La mandataria incluso señaló que ceder ante ese tipo de presiones podría llegar a considerarse una falta de compromiso con los intereses del país.
Cuestiona la falta de transparencia
Otro de los puntos abordados por la titular del Ejecutivo fue la falta de información pública respecto a los casos de revocación de visas. De acuerdo con lo expresado durante la conferencia, las autoridades estadounidenses notifican estas decisiones únicamente a las personas afectadas, sin ofrecer detalles públicos sobre las razones específicas que motivan cada caso.
Ante esta situación, Sheinbaum afirmó que el gobierno mexicano tiene derecho a cuestionar los criterios utilizados por Washington para aplicar estas medidas.
La presidenta planteó interrogantes sobre los motivos reales detrás de las cancelaciones y consideró legítimo que existan dudas cuando no se transparentan los fundamentos de las decisiones adoptadas por las autoridades migratorias estadounidenses.
Asimismo, señaló que Estados Unidos debería concentrar mayores esfuerzos en atender problemáticas internas relacionadas con el consumo de drogas, la distribución de narcóticos dentro de su territorio y el tráfico ilegal de armas que cruzan hacia México.
Una herramienta diplomática en expansión
De acuerdo con versiones difundidas recientemente, la revocación de visas ha alcanzado a gobernadores, alcaldes, legisladores federales y funcionarios estatales. Algunos casos incluso habrían involucrado retenciones temporales en cruces fronterizos antes de que los afectados fueran devueltos a territorio mexicano sin sus documentos migratorios vigentes.
Especialistas y exdiplomáticos estadounidenses han señalado que este tipo de medidas no son completamente nuevas. Sin embargo, consideran que la amplitud con la que se estarían aplicando refleja una estrategia más agresiva por parte de la administración de Donald Trump para alcanzar determinados objetivos políticos y de seguridad.
La situación ha generado un debate sobre los límites de las herramientas diplomáticas y el impacto que estas decisiones pueden tener en la relación bilateral entre ambos países.
Defensa de la soberanía mexicana
Al concluir su intervención, Claudia Sheinbaum hizo un llamado a preservar la soberanía nacional y mantener una relación de cooperación con Estados Unidos basada en el respeto mutuo.
La mandataria recordó episodios históricos de defensa nacional, entre ellos la Batalla del 5 de Mayo, para subrayar la importancia de mantener independencia en la toma de decisiones políticas.
También reiteró que México continuará colaborando con el gobierno estadounidense en temas de interés común, pero sin aceptar subordinaciones ni mecanismos que puedan interpretarse como presiones sobre las instituciones nacionales.
Finalmente, sostuvo que el país no debe convertirse en instrumento de disputas políticas externas y reafirmó la disposición de su gobierno para mantener abiertos los canales de diálogo y cooperación con Washington.










