México abrió un nuevo frente de diálogo con Estados Unidos para buscar una reducción de los aranceles que afectan a los sectores automotriz, siderúrgico y del aluminio. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, abordó el tema con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, durante una reunión bilateral celebrada en Carolina del Norte.

El encuentro tuvo lugar en el marco de la reunión de ministros de Innovación del G20, realizada en Chapel Hill. Además de los asuntos comerciales, ambos funcionarios revisaron el desarrollo tecnológico de América del Norte y las oportunidades de cooperación en áreas vinculadas con la innovación.
Los aranceles, en el centro de la conversación
La negociación busca destrabar uno de los puntos de mayor fricción en la relación económica entre los dos países. México ha sostenido que las medidas estadounidenses sobre el acero y el aluminio no se justifican dentro de una región cuyos procesos industriales están profundamente conectados. También ha manifestado su oposición a los gravámenes que inciden sobre la industria automotriz.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Ebrard viajó a Estados Unidos con la encomienda de buscar acuerdos sobre esos aranceles. Hasta el momento no se ha anunciado un resultado definitivo, por lo que las conversaciones continuarán como parte de una agenda comercial más amplia.
El tema es relevante para fabricantes, proveedores y trabajadores de ambos lados de la frontera. Un automóvil producido en América del Norte puede incorporar piezas que cruzan varias veces entre México, Estados Unidos y Canadá antes de llegar al consumidor. Por esa razón, nuevos costos en la frontera pueden repercutir en distintos eslabones de la cadena.
Comercio y tecnología en la agenda del G20
La reunión de ministros de Innovación también puso sobre la mesa el uso de nuevas tecnologías para impulsar la productividad, la formación de personal especializado y el fortalecimiento de las cadenas de suministro. La inteligencia artificial ocupó una parte central de las conversaciones entre gobiernos y representantes empresariales.
Para México, la discusión tecnológica está vinculada con su estrategia industrial. El país busca aumentar la participación de proveedores nacionales en sectores de alto valor, atraer inversiones y conservar su papel dentro de la manufactura norteamericana. La cooperación regional puede ser especialmente importante en áreas como centros de datos, semiconductores, supercomputación y aplicaciones industriales de inteligencia artificial.
Una negociación paralela a la revisión del T-MEC
Las conversaciones sobre aranceles se desarrollan mientras México, Estados Unidos y Canadá se preparan para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Aunque se trata de procesos distintos, ambos influyen en las decisiones de inversión y en las expectativas de empresas exportadoras.
El gobierno mexicano pretende llegar a esa revisión con avances en los asuntos que afectan directamente a sus principales industrias. Reducir la incertidumbre permitiría a las compañías planear con mayor claridad su producción, sus compras y sus proyectos de expansión en la región.
La reunión entre Ebrard y Lutnick no cierra la negociación, pero confirma que los aranceles a autos, acero y aluminio permanecen como una prioridad en la relación bilateral. Los próximos anuncios mostrarán si el diálogo se traduce en modificaciones concretas o en un calendario de acuerdos.
Fuentes consultadas
- Reuters: negociación sobre aranceles a autos y acero
- Forbes México: reunión de Ebrard y Lutnick en el G20
- N+: agenda comercial y tecnológica del encuentro





