Trump analiza opciones militares mientras negocia con Pakistán
Donald Trump abrió un plazo de siete días para definir su estrategia ante la guerra con Irán, mientras espera que la mediación de Pakistán logre un cese al fuego. La negociación diplomática se mantiene incierta, y la Casa Blanca ya analiza opciones militares para incautar uranio enriquecido y liberar el estrecho de Ormuz si el diálogo fracasa.
Objetivos militares y despliegue
El Pentágono ha identificado que Irán posee 400 kilos de uranio al 60 % y 200 kilos al 20 %, capaces de elevarse hasta 90 % y permitir la fabricación de entre siete y diez bombas nucleares. Estas reservas estarían en un túnel subterráneo del complejo de Isfahán y en un depósito en Natanz, protegidos por cadenas montañosas que complican una operación terrestre. Washington ya desplegó 5.000 marines y 2.000 paracaidistas, y podría enviar otros 10.000 soldados en los próximos días, un contingente limitado frente a las dimensiones del territorio iraní y sus barreras geográficas.
Desafíos en el estrecho de Ormuz
Además de asegurar el uranio, Trump busca desbloquear el estrecho de Ormuz si no se concreta un cese del fuego antes del 6 de abril. La Casa Blanca intentó previamente una alianza naval con Reino Unido, Francia y Alemania, pero los aliados optaron por la neutralidad diplomática. Ante este escenario, Washington estudia alternativas más agresivas, como interrumpir el servicio eléctrico iraní mediante un raid aéreo y ocupar la isla de Kharg, punto clave para la importación de petróleo bajo control de los ayatollahs. La ocupación de Kharg es compleja, pues requeriría maniobras de alto riesgo ante la defensa masiva de Irán y podría generar un efecto dominó en la economía global si se desata un conflicto abierto.
Negociaciones inciertas y fecha límite
La mediación liderada por Pakistán busca un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, pero los resultados permanecen inciertos. Los cancilleres de Pakistán, Egipto, Turquía y Arabia Saudita se reunieron en Islamabad sin avances concretos. La Casa Blanca mantiene que la opción militar está supeditada a un fallo diplomático, mientras Irán considera que la negociación podría ser un intento de ganar tiempo para preparar sus defensas sobre Kharg y las reservas de uranio. Si no hay acuerdo tras las celebraciones de Pascuas, el 6 de abril podría marcar el inicio de la acción bélica directa, convirtiéndose en el esperado “día D”.



