Los binomios caninos de México han salvado vidas y mantienen vivo el legado de Proteo y Athos.
Los perros rescatistas mexicanos en Venezuela se han convertido en protagonistas de las labores de búsqueda tras los terremotos que devastaron La Guaira, donde han contribuido al rescate de tres personas con vida, incluido un niño de nueve años, y a la recuperación de más de veinte cuerpos entre los escombros que dejaron los sismos registrados la semana pasada.
Los binomios caninos que encontraron señales de vida
En medio de la destrucción, “Ambicioso” y “Consejera”, integrantes del Batallón para Atención de Emergencias de la SEDENA, localizaron a un menor atrapado bajo una estructura colapsada. Después de once horas de trabajo ininterrumpido, el niño fue rescatado con vida gracias a la intervención conjunta de rescatistas y elementos especializados.
El contingente mexicano llegó a Venezuela acompañado por 22 binomios caninos. De ellos, 18 pertenecen a la Secretaría de la Defensa Nacional y cuatro forman parte de la Cruz Roja Mexicana de Querétaro. Entre todos, han fortalecido las operaciones internacionales desplegadas para atender la emergencia humanitaria.
Uno de los nombres que más ha llamado la atención es Arkadas, el pastor alemán donado por Turquía a México en memoria de Proteo, el emblemático perro rescatista fallecido durante las labores posteriores al terremoto ocurrido en aquel país en 2023. La misión en Venezuela representa su primera participación internacional.
Los especialistas explican que estos animales reciben años de entrenamiento para localizar personas vivas bajo estructuras derrumbadas, ingresar en espacios reducidos y marcar puntos específicos sin alterar el entorno. Su preparación les permite trabajar en condiciones extremas, rodeados de ruido, polvo y riesgos constantes de nuevos colapsos.

El legado de Athos, Proteo y una nueva generación
La Cruz Roja Mexicana participa con Orly, Balam, Halley y Kenai, todos certificados internacionalmente para tareas de rescate. Halley cuenta con cinco años de edad y acumula cuatro años de servicio activo dentro de la institución humanitaria.
Orly y Balam poseen además una historia especial. Ambos son hijos de Athos, el reconocido perro rescatista que colaboró durante las operaciones del sismo del 19 de septiembre de 2017 y que murió en 2021 tras ser envenenado. Su legado continúa ahora a través de una nueva generación de binomios especializados.
Edgar Martínez funge como guía canino de Orly, Balam y Kenai, mientras que Gonzalo Granados está a cargo de Halley. Los cuatro animales ya cuentan con experiencia en misiones internacionales y mantienen un proceso constante de capacitación para responder ante emergencias de gran magnitud.
En 2023, Orly y Balam participaron en las labores de rescate en Turquía, donde ayudaron a localizar a cuatro personas con vida y permitieron recuperar los cuerpos de 36 víctimas fallecidas. Esa experiencia fortaleció sus capacidades para actuar nuevamente en escenarios complejos como el que actualmente enfrenta Venezuela.

Una tradición que nació tras los sismos de 1985
Aunque los perros K9 comenzaron a utilizarse en el siglo XIX dentro del ejército estadounidense, en México el desarrollo de los binomios caninos de rescate urbano tomó impulso definitivo después de los terremotos de 1985. Aquella tragedia demostró que el olfato y la movilidad de estos animales permitían llegar a lugares imposibles para los equipos humanos.
Desde entonces, el país consolidó uno de los cuerpos de rescate canino más reconocidos de América Latina. Figuras como Frida, Athos y Proteo trascendieron el ámbito operativo para convertirse en símbolos nacionales de solidaridad y servicio.
Proteo acumuló una de las trayectorias más destacadas dentro de la SEDENA. Participó en Guatemala en 2015, Ecuador en 2016, los deslaves de Chiapas y el sismo de la Ciudad de México en 2017, además del huracán Agatha en 2022 y el terremoto de Turquía en 2023, donde falleció a los nueve años debido a las condiciones extremas y a su avanzada edad.
La muerte del pastor alemán conmovió tanto a México como a Turquía. En homenaje a su labor, las autoridades turcas erigieron una escultura en su honor y entregaron a México un cachorro pastor alemán bautizado como Arkadas, palabra que significa “amigo” en idioma turco y que fue elegida mediante una votación en la que participaron más de 45 mil personas.
Hoy, ese mismo Arkadas integra el grupo de perros rescatistas mexicanos en Venezuela, llevando consigo la memoria de Proteo y reafirmando el compromiso de los binomios caninos mexicanos con las misiones humanitarias dentro y fuera del país.










