La presidenta respondió a los señalamientos del director de la DEA y pidió a la agencia investigar la producción y distribución de drogas dentro de Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, quien señaló que funcionarios mexicanos mantienen vínculos con los cárteles. La mandataria calificó esas afirmaciones como políticas, sin sustento y sin fundamento. Además, sostuvo que la agencia estadounidense debería concentrar sus esfuerzos en investigar la producción, distribución y venta de drogas dentro de Estados Unidos.
Sheinbaum rechaza los señalamientos de la DEA
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones realizadas por Terry Cole durante la primera Cumbre de Estados Unidos Libre de Fentanilo. La mandataria consideró que los señalamientos carecen de pruebas y afirmó que no existe ningún fundamento para sostener que funcionarios mexicanos colaboran con organizaciones criminales.
Sheinbaum calificó las declaraciones como “muy desafortunadas” y aseguró que tienen un carácter político. También señaló que las acusaciones contrastan con los resultados presentados por su administración en materia de seguridad, particularmente con la reducción del 48 por ciento en los homicidios dolosos reportada por el Gobierno de México.
La presidenta sostuvo que una disminución en ese delito es incompatible con cualquier acusación de presuntos vínculos entre el gobierno y el crimen organizado. Explicó que, si una administración estuviera relacionada con grupos delictivos, no sería posible registrar una reducción en los asesinatos.
Asimismo, insistió en que el titular de la DEA debe presentar pruebas y no declaraciones políticas. Reiteró que las afirmaciones difundidas no cuentan con respaldo y, por ello, las rechazó de manera categórica.
Pide a la DEA investigar dentro de Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió que la DEA concentre sus esfuerzos en combatir la producción, distribución y consumo de drogas dentro de Estados Unidos. También consideró que la agencia debe investigar posibles casos de corrupción al interior de su propia organización.
La mandataria afirmó que existen muchos asuntos que esa institución debe atender en territorio estadounidense. Señaló que normalmente la agencia dirige gran parte de su trabajo hacia el exterior, cuando debería enfocarse en los problemas internos relacionados con el narcotráfico.
Además, sostuvo que en Estados Unidos existe producción, distribución y venta de metanfetamina, así como de otras drogas. Cuestionó quién participa en esas actividades, cómo operan las redes de distribución y de qué manera se realiza el lavado de dinero. Consideró que esos temas deberían formar parte de las investigaciones prioritarias de la DEA.
La presidenta reiteró que México mantiene disposición para colaborar con las autoridades estadounidenses. Sin embargo, dejó claro que esa cooperación debe desarrollarse bajo condiciones de respeto mutuo. También rechazó de manera rotunda las afirmaciones del director de la agencia y sostuvo que el respeto entre ambos países debe mantenerse en toda relación institucional.
Recuerda antecedentes dentro de la agencia estadounidense
Durante su respuesta, la mandataria recordó que varios agentes de la DEA que trabajaron en México han sido relacionados con investigaciones por presuntas conductas irregulares.
En ese contexto mencionó el caso de Nicholas Palmeri, exdirector regional de la DEA en México, quien presuntamente fue destituido por mantener contactos inapropiados con abogados que representaban a narcotraficantes.
De acuerdo con información publicada por The Associated Press, Palmeri fue separado del cargo después de que registros confidenciales documentaran reuniones sociales y vacaciones con abogados de Miami vinculados a la defensa de capos del narcotráfico. El exfuncionario permaneció alrededor de 14 meses al frente de la oficina regional encargada de supervisar operaciones en México, Centroamérica y Canadá.
La publicación también señala que investigaciones internas detectaron otras irregularidades, entre ellas observaciones sobre el manejo de la pandemia de COVID-19 y el uso de recursos destinados al combate al narcotráfico para fines considerados inapropiados, incluido el reembolso de gastos relacionados con una celebración personal.
Asimismo, el exjefe de operaciones internacionales de la DEA, Mike Vigil, consideró que cualquier situación de este tipo resulta especialmente delicada debido a la relevancia estratégica que representa la dirección regional de la agencia en México.









