Negociaciones EEUU Cuba y posible alivio de sanciones generan tensión diplomática
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración mantiene conversaciones con autoridades cubanas y sugirió que podría producirse una toma amistosa de Cuba tras años de tensiones bilaterales y dificultades económicas en la isla.
Durante declaraciones ofrecidas antes de salir de la Casa Blanca, Trump aseguró que el Gobierno cubano atraviesa una crisis profunda y actualmente mantiene contactos con Washington. El mandatario sostuvo que ambas partes dialogan activamente y reiteró que una toma amistosa de Cuba podría convertirse en un resultado posible dentro de esas conversaciones diplomáticas.
Negociaciones entre Estados Unidos y Cuba
En medio de la tensión entre Estados Unidos y Cuba, trascendió que representantes del secretario de Estado Marco Rubio sostuvieron reuniones durante la cumbre de la Comunidad del Caribe. El encuentro ocurrió con el nieto del ex dirigente cubano Raúl Castro, según fuentes cercanas a las conversaciones.
Las discusiones abordaron el posible alivio gradual de las sanciones estadounidenses contra la isla. El planteamiento contempló aplicar cambios políticos internos en Cuba bajo evaluaciones mensuales. No quedó confirmado si Marco Rubio participó directamente en dichas reuniones diplomáticas.
A inicios de la semana, la administración estadounidense anunció planes para permitir el envío de combustible desde compañías energéticas estadounidenses hacia empresas privadas cubanas. La estrategia buscó fortalecer el sector privado dentro de la isla y aumentar su dependencia económica de Washington, debilitando así al régimen comunista.

Incidente marítimo y cooperación bilateral
Las declaraciones de Trump coincidieron con el manejo conjunto de un incidente mortal relacionado con una embarcación ocurrido recientemente. Las autoridades cubanas calificaron a los involucrados como terroristas y aseguraron que el grupo habría entrenado en territorio estadounidense para ejecutar un ataque.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, destacó la disposición estadounidense para esclarecer los hechos pese al historial de confrontación política entre ambos gobiernos. Por su parte, Marco Rubio afirmó que Estados Unidos investigará el incidente antes de adoptar decisiones oficiales.
Contexto histórico y tensiones persistentes
El episodio se desarrolló en un momento de fragilidad en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. La administración de Donald Trump reforzó previamente el bloqueo económico y restringió el suministro de combustible hacia la isla.
Tras el distanciamiento con el presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump insinuó públicamente la posibilidad de una intervención directa. En ese contexto volvió a mencionar la idea de una toma amistosa de Cuba como alternativa política.
La percepción de amenaza en La Habana se sostiene también en antecedentes históricos. Entre ellos destaca la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y la voladura de un avión cubano en 1976 atribuida a Luis Posada Carriles. El exiliado, fallecido en 2018, fue considerado terrorista por el gobierno cubano y el FBI, mientras sectores del exilio en Miami lo calificaron como luchador por la libertad.








