Ejército mexicano fortalece operaciones especiales con capacitación bilateral
Elementos de élite del Ejército Mexicano viajaron a Estados Unidos para recibir adiestramiento especializado como parte del programa anual de capacitación bilateral, informó la Secretaría de la Defensa Nacional. El entrenamiento se desarrolló del 18 de enero al 13 de marzo de 2026 en Camp Shelby, donde participaron junto a personal del Comando Norte de Estados Unidos para fortalecer la cooperación y la efectividad militar entre ambos países.
Durante este periodo, los militares mexicanos recibieron instrucción intensiva enfocada en tácticas y técnicas avanzadas de operaciones especiales, lo que permitió consolidar procedimientos comunes y elevar la compatibilidad operativa. Las actividades también estuvieron orientadas a fortalecer la capacidad de respuesta ante escenarios complejos en la frontera común, bajo los principios de reciprocidad, confianza mutua y respeto a la soberanía de cada nación.
Capacitación en operaciones especiales
La capacitación formó parte del programa identificado como Evento No. SOF28, enfocado en la actualización de doctrinas de combate, planeación táctica y adopción de estándares internacionales. Durante el adiestramiento, los elementos mexicanos perfeccionaron maniobras, aprendieron nuevas directivas operativas y fortalecieron la comunicación entre cadenas de mando, lo que permitió homologar procedimientos militares entre ambas fuerzas.
De acuerdo con la información oficial, el entrenamiento incluyó ejercicios simulados, planificación estratégica, inteligencia mediante tecnología satelital y uso de drones, además de técnicas de inserción discreta en zonas de alto riesgo, protección de instalaciones críticas y respuesta rápida ante amenazas transnacionales.

Misión autorizada por el Senado
El despliegue de los 40 militares mexicanos fue autorizado por el Senado de la República en noviembre y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 5 de diciembre. Los elementos partieron el 18 de enero a bordo de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Mexicana, portando armamento reglamentario para replicar escenarios reales de entrenamiento.
Camp Shelby cuenta con más de 500 kilómetros cuadrados de extensión y ha sido utilizado como centro de adiestramiento desde la Primera Guerra Mundial. Sus instalaciones permiten simulaciones a nivel de batallón y el uso de equipo militar avanzado como tanques M1 Abrams, vehículos Bradley y obuses Paladin.
Al finalizar el adiestramiento el 13 de marzo, los participantes regresaron a México con el objetivo de compartir los conocimientos adquiridos en sus respectivas unidades, fortaleciendo así las capacidades operativas del Ejército Mexicano y la cooperación bilateral en materia de seguridad.



