Autoridades descartan robo y analizan crimen premeditado
El asesinato del estudiante de la FES Cuautitlán, Joel Ulises Cristóbal Castillo, tomó un giro relevante luego de que el alcalde de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano Palacios, confirmara que se trató de un ataque directo y no de un robo, como se había considerado inicialmente, tras el crimen ocurrido el pasado 9 de abril en las inmediaciones del plantel universitario.
El joven, estudiante de Administración en la Universidad Nacional Autónoma de México, fue atacado alrededor de las dos de la tarde en la calle Narciso Mendoza, en el pueblo de San Sebastián Xhala. Su cuerpo quedó sobre la banqueta luego de recibir al menos dos disparos, lo que provocó una reacción inmediata de la comunidad académica y de la propia institución, que exigió el esclarecimiento del caso y la detención de los responsables.
Ataque directo, descartan robo
Las primeras versiones indicaban que el estudiante habría sido víctima de un asalto en la vía pública. Testimonios señalaban que la posición de una bolsa del pantalón sugería el robo de su celular y cartera. Sin embargo, el alcalde descartó esa hipótesis durante la sesión de cabildo del 10 de abril de 2026.
El edil afirmó que la investigación apunta a una agresión premeditada y sin señales de robo. Además, explicó que el calibre del arma utilizada no es común en este tipo de delitos. Esta característica llamó la atención de la Fiscalía y reforzó la línea de investigación sobre un ataque directo.
El homicidio ocurrió en una zona transitada y en horario diurno. Este factor incrementó la preocupación entre estudiantes, docentes y trabajadores de la FES Cuautitlán, quienes expresaron inquietud por la seguridad en los alrededores del plantel.

Narcomenudeo preocupa a estudiantes
Durante la misma sesión, el alcalde reveló que alumnos se acercaron a las autoridades para denunciar presunto narcomenudeo dentro del plantel. Los estudiantes solicitaron mayor coordinación entre autoridades municipales y universitarias para atender el problema.
El alcalde señaló que se establecerá contacto con la dirección de la institución para trabajar de manera conjunta. También explicó que el gobierno municipal implementó operativos previos en los alrededores de los campus ubicados en Santa María las Torres y San Sebastián Xhala.
Estos operativos incluyeron el cierre de comercios cercanos para disminuir el consumo de drogas. Sin embargo, el edil subrayó que las autoridades universitarias también deben intervenir dentro del plantel, respetando el principio de autonomía.
Búsqueda de cámaras y pruebas
Tras el asesinato, autoridades municipales iniciaron la localización de cámaras de seguridad en viviendas cercanas. El alcalde informó que el día del ataque no lograron contactar a residentes clave. Sin embargo, se programó una nueva diligencia el 10 de abril para obtener grabaciones.
El caso también fue abordado en la mesa de paz del viernes, donde participaron autoridades municipales y representantes de la Fiscalía. El objetivo fue coordinar acciones y compartir información relevante sobre la investigación.
El asesinato del estudiante generó un fuerte impacto en la comunidad universitaria. La percepción de inseguridad aumentó debido a que el crimen ocurrió en pleno día y en una zona con constante movimiento estudiantil.









