El Plan B de la reforma electoral fue declarado constitucional tras el aval de 20 congresos estatales en México.
El Plan B de la reforma electoral impulsado desde el Ejecutivo ya fue declarado constitucional luego de recibir el respaldo de 20 congresos locales, incluido el de la Ciudad de México, en un proceso legislativo que marca un avance decisivo en la agenda política de la presidenta Claudia Sheinbaum y que ahora será enviado al Senado para continuar su trámite constitucional.
Durante la sesión de este 14 de abril de 2026, la Cámara de Diputados de México declaró constitucional la iniciativa tras su aprobación por parte de las legislaturas estatales requeridas, en un contexto en el que el debate parlamentario no solo confirmó el avance de la reforma, sino que también evidenció diferencias políticas entre los partidos que integran la coalición oficialista.
Aprobación en congresos estatales
El dictamen alcanzó el aval de 20 congresos, entre ellos Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y la Ciudad de México, consolidando así el requisito constitucional necesario para su declaratoria.
En el proceso legislativo se destacó la intervención de la diputada Kenia López Rabadán, quien solicitó dar a conocer el número de legislaturas que respaldaron la reforma, en un debate donde también se discutieron los alcances del proyecto y sus implicaciones en el sistema electoral.

Cambios en el contenido y divisiones políticas
El debate legislativo llevó a la eliminación de la revocación de mandato dentro del paquete de modificaciones, un punto que generó discusión y evidenció tensiones políticas dentro de la coalición, particularmente entre Morena y el Partido del Trabajo, aunque también participaron en la votación Movimiento Ciudadano, el Partido Verde Ecologista de México y Morena, con diferencias entre la votación en lo general y en lo particular.
El aval en lo general fue respaldado por las fuerzas aliadas, mientras que en lo particular solo las bancadas de la alianza oficialista dieron su apoyo, reflejando diferencias internas en la construcción del consenso legislativo alrededor de la reforma.
Envío al Senado y siguiente fase
Una vez declarado constitucional, el dictamen fue remitido al Senado de la República para sus efectos constitucionales, en un paso que formaliza el avance del Plan B de la reforma electoral dentro del proceso legislativo mexicano, en medio de un entorno político marcado por negociaciones, ajustes internos y una revisión profunda del sistema electoral vigente.









