
CIUDAD DE MÉXICO.— La Secretaría de Hacienda proyecta que la economía mexicana crecerá entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2027, mientras el déficit del sector público en su medición amplia bajaría a 3.9 por ciento del producto interno bruto.
Las previsiones forman parte del proyecto de presupuesto entregado al Congreso, documento que servirá como base para discutir los ingresos, el gasto y las prioridades económicas del próximo año.
Hacienda plantea una reducción gradual del déficit
El cálculo para 2027 implicaría una disminución respecto del déficit estimado para 2026, ubicado en 4.1 por ciento del PIB. La trayectoria propuesta apunta a una consolidación gradual de las finanzas públicas, sin un ajuste abrupto del gasto.
La dependencia también modificó su expectativa de crecimiento para 2026. El nuevo intervalo quedó entre 1.0 y 2.0 por ciento, por debajo del rango de 1.8 a 2.8 por ciento utilizado previamente.
El desempeño final dependerá, entre otros factores, del consumo interno, la inversión, la actividad manufacturera y la evolución del comercio con Estados Unidos. La revisión del T-MEC y las decisiones arancelarias de Washington seguirán siendo variables centrales para las empresas exportadoras.
El Congreso analizará ingresos y gasto
La entrega del paquete económico abre el proceso legislativo para revisar los supuestos de crecimiento, los ingresos petroleros y tributarios, el costo financiero de la deuda y la distribución del gasto público.
El rango de crecimiento no constituye una cifra garantizada: es el escenario de planeación que utiliza Hacienda para elaborar las cuentas públicas. Una expansión menor podría reducir la recaudación prevista, mientras un resultado superior daría mayor margen fiscal.
El déficit amplio considera las necesidades de financiamiento del sector público y permite observar la diferencia entre los ingresos disponibles y el gasto total. Su reducción es relevante para contener el aumento de la deuda como proporción de la economía.
Los mercados también seguirán la estimación de inflación, el tipo de cambio y la producción petrolera incorporados en el documento. Esos supuestos influyen directamente en la recaudación, el costo de las importaciones y los recursos que reciben distintas dependencias.
El proyecto todavía puede ser modificado durante la discusión legislativa. La Cámara de Diputados tiene la facultad de aprobar el Presupuesto de Egresos, mientras el Congreso revisa la legislación de ingresos correspondiente.
Fuentes: Reuters y Secretaría de Hacienda y Crédito Público.






