CIUDAD DE MÉXICO.— Los aeropuertos de Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos registraron en conjunto alrededor de 1.65 millones menos de pasajeros internacionales entre enero y agosto de 2026 frente al mismo periodo de 2025, una señal de presión sobre tres de los destinos de playa más importantes del país.
El dato proviene de estadísticas de los grupos aeroportuarios analizadas por el Sustainable Tourism Advanced Research Center de la Universidad Anáhuac. Conviene precisar su alcance: se refiere a tráfico internacional en tres aeropuertos, no a una caída equivalente del número total de turistas que ingresaron a México.
Cancún concentró la mayor reducción absoluta, con unos 845 mil 700 pasajeros menos, una baja de 6.1%. Puerto Vallarta presentó la caída proporcional más fuerte, cercana a 19.7% y alrededor de 534 mil pasajeros; Los Cabos retrocedió 8%, equivalente a unos 265 mil 700.
Vuelos más caros y percepción de inseguridad
Representantes empresariales atribuyen parte del retroceso al encarecimiento de la turbosina por la crisis internacional, que obliga a las aerolíneas a reasignar aviones hacia rutas más rentables. También señalan la percepción de inseguridad como un factor que debilita la competitividad frente a destinos del Caribe y otras regiones.
Los números nacionales ofrecen un contraste importante. México recibió 24.5 millones de turistas internacionales durante el primer semestre de 2026, 4.6% más que un año antes, según cifras difundidas por la Secretaría de Turismo. Esto indica que el problema se concentra en segmentos y destinos específicos, mientras otras formas de ingreso —incluido el turismo fronterizo— mantienen crecimiento.
El Consejo Nacional Empresarial Turístico y la Secretaría de Turismo acordaron crear un comité para analizar la situación. Entre las medidas esperadas están la recuperación de rutas, promoción focalizada, coordinación en seguridad y estrategias para mejorar la relación entre precio y experiencia del visitante.
La caída aérea puede tener efectos amplificados en hoteles, restaurantes, transporte, comercio y empleo local porque el viajero internacional que llega en avión suele registrar un gasto medio superior. En Puerto Vallarta, donde la disminución proporcional es mayor, el impacto puede sentirse con más fuerza fuera de las temporadas altas.
La respuesta no debería descansar solo en publicidad. Recuperar viajeros exige conectividad competitiva, playas y espacios públicos cuidados, seguridad verificable, infraestructura funcional y tarifas transparentes. También requiere medir cada destino por separado para evitar diagnósticos nacionales que oculten dónde está ocurriendo la pérdida.
Fuentes: Milenio; Tribuna de la Bahía; INEGI.







