Las exportaciones estatales de México sumaron 195 mil 260.7 millones de dólares durante el segundo trimestre de 2026, un aumento anual de 31.6%, informó el INEGI. El avance luce robusto, pero revela dos focos de atención: siete entidades concentraron 73.5% del valor exportado y el sector agropecuario fue el único gran componente que retrocedió.
Exportaciones estatales: siete entidades concentran el auge
Los resultados de las Exportaciones Trimestrales por Entidad Federativa del INEGI, publicados el 30 de septiembre, colocaron a Chihuahua como el principal estado exportador, con 49 mil 27.5 millones de dólares, equivalentes a 25.1% del total nacional. Jalisco ocupó el segundo sitio con 23 mil 585.1 millones y una participación de 12.1%.
Detrás se ubicaron Nuevo León, con 9.5%; Coahuila, con 9.2%; Baja California, con 7.6%; Guanajuato, con 5.2%, y Tamaulipas, con 4.8%. En conjunto, esas siete entidades explicaron casi tres cuartas partes de las ventas externas estatales. La concentración muestra que el repunte no tuvo el mismo alcance territorial: buena parte de la economía exportadora siguió apoyada en estados industriales del norte y el Bajío, además de Jalisco.
El contraste fue especialmente marcado en las tasas de crecimiento. Jalisco aumentó 130.8% anual y Chihuahua 87.3%; también destacaron Guerrero, con 67.1%; Colima, con 60.4%, y Tabasco, con 33.5%. Sin embargo, el dato agregado no permite asumir que todas las regiones participaron por igual en la expansión.
Manufactura y minería empujan; el campo retrocede
La manufactura aportó 92.5% del valor exportado por las entidades y creció 32% respecto del mismo trimestre de 2025. La minería representó 5.2% y avanzó 48.3%, mientras que el sector agropecuario contribuyó con 2.3% y cayó 3.1% anual. Esa divergencia importa porque el salto general descansó casi por completo en actividades manufactureras y extractivas.
El subsector de computación, comunicación y equipo electrónico fue decisivo. De acuerdo con un reporte basado en las cifras del INEGI, Chihuahua exportó 37 mil 725.9 millones de dólares en esos productos, 148.9% más que un año antes. Jalisco alcanzó 19 mil 657.6 millones, un crecimiento de 201.3%. Entre ambos concentraron una porción dominante de ese subsector.
La fortaleza fabril coincide con otras señales mixtas del comercio exterior. En agosto, México registró un superávit comercial mientras las exportaciones automotrices perdían fuerza. A la vez, la producción de Pemex permaneció cerca de mínimos, un factor relevante para el desempeño energético.
El dato positivo no elimina los riesgos de concentración
El crecimiento de 31.6% mejora la fotografía del segundo trimestre, pero la lectura completa exige separar el volumen nacional de su distribución. Que Chihuahua y Jalisco reunieran 37.2% de las exportaciones y que sólo siete estados aportaran 73.5% deja a buena parte del país con una presencia menor en las cadenas internacionales de valor.
También conviene considerar que las cifras son preliminares y corresponden a un trimestre, por lo que no bastan para confirmar una tendencia permanente. El reto económico no es únicamente sostener el avance exportador, sino ampliar la base regional, reducir cuellos de botella logísticos y evitar que el dinamismo quede concentrado en pocos corredores industriales.
Para empresas y gobiernos locales, la señal es doble: la manufactura electrónica ofrece un motor de crecimiento, pero el retroceso agropecuario y la elevada concentración territorial exigen políticas de infraestructura, capacitación y proveeduría que conecten a más estados. En un entorno de presión comercial externa, diversificar sectores y regiones sería la prueba de que el auge exportador puede traducirse en beneficios más amplios.
Imagen: Buque portacontenedores APL Mexico City. Foto de Bahnfrend/Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.







