El empleo de mexicanos en EU registró en agosto de 2026 una caída anual de 507 mil 11 personas, equivalente a 6.9%, de acuerdo con cifras del CEMLA difundidas este 12 de octubre. La ocupación de inmigrantes nacidos en México quedó en 6 millones 797 mil 674 trabajadores. La reducción importa para las familias receptoras de remesas, cuyo financiamiento depende de los ingresos laborales obtenidos al otro lado de la frontera.
Empleo de mexicanos en EU: cinco sectores con bajas
Jesús Cervantes González, director de Estadísticas Económicas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, explicó a Agencia Reforma que los cinco sectores que concentran más de 60% de la ocupación de inmigrantes mexicanos tuvieron descensos. Se trata de construcción, servicios profesionales y de administración, manufacturas, alimentación, hospedaje y recreación, y comercio.
La información publicada por El Diario de Chihuahua con el reporte de Reforma precisa que la comparación es contra agosto de 2025. Por tanto, la cifra de 507 mil corresponde a la diferencia de ocupados entre ambos meses; no describe una cantidad de despidos ocurridos únicamente durante agosto ni incluye a toda la población estadounidense de ascendencia mexicana.
El deterioro laboral fuera del país añade una presión distinta a la recuperación de la actividad industrial mexicana, que todavía presenta rezagos. Son indicadores de economías diferentes, pero ambos ayudan a evaluar las fuentes de ingreso de hogares vinculados al trabajo y a la producción.
Una caída de ocupación no equivale a más desempleo
Un estudio de CEMLA publicado en septiembre, con información hasta julio, ya documentaba una contracción significativa. Sus autores, Cervantes González y Juan Antonio Ortega, señalaron que el menor empleo estuvo acompañado de una reducción de la población en edad de trabajar, por lo que no se tradujo automáticamente en mayor desempleo.
Ese informe utilizó microdatos de la Current Population Survey, encuesta de hogares de la Oficina del Censo y la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. La distinción es necesaria: medir cuántas personas trabajan y medir qué proporción busca empleo sin encontrarlo responde a preguntas diferentes.
El documento también encontró que el aumento de las remuneraciones amortiguó parcialmente la pérdida de masa salarial. En otras palabras, menos trabajadores ocupados pueden coexistir con mayores ingresos promedio entre quienes conservan un empleo. Eso impide trasladar mecánicamente el porcentaje de caída laboral a una estimación idéntica de pérdida de remesas.
Las remesas reciben menos transferencias
En su Nota de Remesas de octubre de 2026, CEMLA reportó que el número de envíos recibidos por México en periodos acumulados de doce meses pasó de 166.85 millones en marzo de 2025 a 156.27 millones en agosto de 2026. La diferencia ronda 10.6 millones de transferencias y equivale a casi 29 mil menos por día.
El estudio relaciona la desaceleración con menos transferencias y una remesa promedio mayor. Esa combinación sugiere una disminución de potenciales remitentes, pero el conteo de operaciones no identifica por sí solo cuántas personas enviaron dinero: una misma persona puede realizar varios pagos.
El diagnóstico es diferente del cierre anunciado del programa Directo a México, que afecta un mecanismo específico de transferencias. Aquí se analiza el ingreso laboral y el volumen general de envíos. Para evaluar el impacto en los hogares conviene seguir, además del monto en dólares, el número de operaciones, los salarios de los migrantes y los pesos efectivamente recibidos.







