La SCJN asegura que el contrato fue cancelado y no se pagó, pero la polémica revela inconsistencias en la gestión y falta de transparencia.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se vio envuelta en la polémica tras el escándalo por la elaboración del retrato de la ministra Lenia Batres Guadarrama. En una “nota aclaratoria” publicada por la Corte, se señala que la obra no se elaboró, que aunque hubo adjudicación, el contrato no se formalizó y que no se realizó ningún pago.
Contrato y aclaraciones oficiales
El documento que originalmente aparecía en el portal de transparencia, según la Corte, permaneció visible por un error y solo después de la controversia se aclaró la situación. Sin embargo, el contexto revela que el contrato sí existió: estaba firmado, incluía un monto y contaba con una partida presupuestal. Solo se canceló tras el revuelo generado en redes sociales, especialmente después de la publicación del usuario Libro Negro.
La Corte aclaró que la ministra Lenia Batres no eligió a la artista ni fijó el precio, pero no explicó por qué el trámite avanzó inicialmente, quién lo autorizó ni por qué se corrigió solo tras la exposición pública.
Críticas y cuestionamientos éticos
El escándalo llega en medio de otras críticas a los altos funcionarios del máximo tribunal, incluyendo la polémica por camionetas blindadas millonarias, lo que ha generado cuestionamientos sobre ética, transparencia y doble moral en la institución.
Mientras tanto, la ministra Batres se queda “sin retrato”, aunque continúa disfrutando de los beneficios y privilegios de su cargo, incluido el uso de camionetas blindadas que siguen generando debate entre la ciudadanía.







