Publicado el 17 de septiembre de 2026.
Claudia Sheinbaum intensificó la supervisión de Pemex ante la caída de su producción de combustibles y el aumento de las importaciones durante el segundo trimestre, de acuerdo con datos corporativos y un reporte de Reuters sustentado en fuentes conocedoras de reuniones internas.
La información señala que la presidenta pidió explicaciones a responsables de las áreas energética y hacendaria durante una reunión celebrada en julio. El foco estuvo en el desempeño del Sistema Nacional de Refinación: la producción de diésel habría retrocedido 11% y la de gasolina 13% en el segundo trimestre, mientras las compras externas aumentaron para cubrir la demanda interna.
Supervisión semanal y presión por resultados
Tras esa reunión, el gobierno habría establecido revisiones semanales de desempeño. El dato es relevante porque la estrategia federal busca reducir la dependencia de combustibles importados y elevar el procesamiento nacional. Sin embargo, la meta enfrenta obstáculos acumulados: mantenimiento diferido, paros no programados, accidentes y la operación todavía incompleta de la refinería Olmeca.
Reuters también documentó doce accidentes en instalaciones de refinación durante el periodo revisado, con seis personas fallecidas y diez lesionadas. Estas cifras colocan la seguridad industrial junto con la productividad como dos variables inseparables: elevar la utilización de las plantas sin mantenimiento suficiente podría aumentar riesgos laborales y ambientales.
El reto fiscal de Pemex
La discusión llega mientras el Congreso analiza el Paquete Económico 2027. El proyecto presupuestal plantea menor apoyo para obligaciones financieras de Pemex, lo que obliga a conciliar tres objetivos: estabilizar la extracción, mejorar la refinación y contener la presión sobre las finanzas públicas.
La empresa mantiene activos estratégicos dentro y fuera del país, pero su desempeño reciente muestra que la autosuficiencia no depende únicamente de nueva infraestructura. Requiere disponibilidad operativa, personal capacitado, inventarios de refacciones y controles transparentes sobre costos y resultados. El antecedente de la fuga de crudo frente a Campeche también reforzó el debate sobre prevención y respuesta.
Hasta ahora no se ha anunciado una sanción contra funcionarios. La novedad es administrativa y política: el seguimiento directo desde la Presidencia eleva el costo de nuevos incumplimientos y convierte los indicadores semanales en una prueba para la estrategia energética.







