WASHINGTON.— El avance hutí hacia Bab el Mandeb elevó el riesgo para una de las rutas marítimas más importantes del planeta. El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y concentra cerca del 12% del comercio mundial, por lo que una interrupción tendría efectos sobre energía, mercancías y costos de transporte.
Fuerzas hutíes alineadas con Irán alcanzaron la isla de Perim, situada en medio del paso entre Yemen y el Cuerno de África, según Reuters. Esa posición aumenta su capacidad para amenazar buques cuando la guerra regional ya alteró el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Arabia Saudita ha desviado parte de sus exportaciones petroleras hacia puertos del mar Rojo debido a la disrupción en Ormuz. Si Bab el Mandeb también quedara restringido, dos de los principales puntos de salida de petróleo y gas enfrentarían presión simultánea.
El riesgo rebasa a Oriente Medio
Reuters calcula que por Bab el Mandeb circula alrededor del 7% del petróleo mundial. La Administración de Información Energética de Estados Unidos identifica el paso como un cuello de botella estratégico: cuando aumenta el peligro, navieras pueden rodear África por el cabo de Buena Esperanza.
Esa alternativa agrega días de navegación, eleva consumo de combustible y encarece seguros y fletes. El impacto no se limita al crudo; alcanza alimentos, automóviles, componentes industriales y contenedores que conectan Asia, Europa y América.
El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, pidió apoyo militar estadounidense contra los hutíes, de acuerdo con fuentes citadas por Reuters. El presidente Donald Trump no aceptó ataques directos por ahora y ofreció cooperación de inteligencia, una señal de que Washington intenta contener la escalada sin abrir otro frente.
Para México, el efecto principal llegaría a través de precios internacionales. Un encarecimiento prolongado del petróleo y del transporte marítimo puede presionar combustibles, inflación, costos de importación y cadenas manufactureras, incluso cuando las mercancías mexicanas no crucen directamente el estrecho.
No existe todavía un cierre confirmado de Bab el Mandeb. El riesgo proviene de la nueva posición militar de los hutíes y de la posibilidad de ataques, bloqueos o desvíos preventivos. La evolución dependerá de las decisiones de Washington, Riad, Teherán y las autoridades yemeníes.
Fuentes: Reuters; Administración de Información Energética de Estados Unidos. Consulta relacionada: riesgos externos para la economía y la seguridad energética.







