Hospital General Regional T1 del IMSS en León, GuanajuatoHospital General Regional T1 del IMSS en León, Guanajuato. Foto: Juan Carlos Fonseca Mata / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social realizaron bloqueos y protestas el 9 de octubre en Ciudad de México y al menos ocho estados para exigir mejores salarios, medicamentos, insumos y cobertura de plazas. El IMSS aseguró que hospitales y urgencias siguieron operando, mientras el conflicto quedó aplazado a una consulta sindical prevista para el día 14.

Las movilizaciones alcanzaron avenidas como Paseo de la Reforma, Insurgentes, Periférico, Viaducto y Eje 3 Oriente en la capital. También hubo protestas en Baja California Sur, Coahuila, Colima, Hidalgo, Nuevo León, Puebla y Querétaro, además de la zona conurbada del Estado de México, según el recuento de La Jornada.

Protestas del IMSS confrontan a la base con su sindicato

El reclamo salarial es uno de los puntos centrales. Los inconformes rechazaron el aumento de 2.9% directo al tabulador acordado por la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y algunos grupos exigieron un incremento de 10%. También pidieron un congreso nacional extraordinario, respeto a los derechos sindicales y la salida del secretario general Rafael Olivos Hernández.

El conflicto no surgió de un solo día. El 8 de octubre hubo una negociación de más de siete horas en la Secretaría de Gobernación, pero no se alcanzó un acuerdo. Una parte de los trabajadores dejó la mesa y mantuvo el plantón frente a las oficinas centrales del IMSS. El SNTSS difundió comunicados en los que convocó a encauzar la inconformidad por la vía de una consulta y aseguró que no habrá represalias por expresiones pacíficas.

La dirigencia sostiene que la propuesta integral equivale a 6.8%, al sumar el ajuste directo y otras prestaciones. Esa diferencia explica parte de la disputa: los manifestantes comparan el 2.9% que llegará al tabulador, mientras el sindicato presenta un porcentaje global. El desacuerdo no es únicamente aritmético, pues también incluye representación sindical, pensiones y condiciones de trabajo.

El desabasto aparece como reclamo sin cifras actualizadas

Las protestas del IMSS incorporaron una exigencia que afecta directamente a los derechohabientes: el suministro de medicamentos, material de curación y equipo. Los trabajadores afirmaron que las carencias dificultan la atención y reclamaron más personal para cubrir las cargas laborales.

El Instituto respondió que más de 400 mil empleados registraron asistencia y que hospitales, clínicas y servicios de urgencias operaron con normalidad. También señaló que mantiene mesas permanentes para atender abasto, tiempos de espera, mantenimiento de instalaciones, trato digno y cobertura de plazas. Sin embargo, el comunicado citado por La Jornada no presentó inventarios ni porcentajes actualizados que permitan contrastar el señalamiento de desabasto formulado por la base trabajadora.

La inconformidad ocurre después de otros cuestionamientos al sistema. En días recientes, una auditoría externa fue anunciada por muertes de bebés en el IMSS, mientras datos nacionales mostraron que las infecciones hospitalarias rebasaron 60 mil casos. Además, el programa Salud Casa por Casa aún enfrenta el reto de demostrar resultados medibles.

La consulta del 14 de octubre no resuelve todas las demandas

El IMSS informó que la propuesta salarial será sometida a voto personal, libre, directo y secreto el miércoles 14 de octubre, con acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de la Secretaría del Trabajo. El Instituto prometió respetar el resultado.

La votación puede destrabar el componente salarial, pero no resolverá automáticamente las peticiones sobre medicamentos, personal o pensiones. El propio IMSS indicó que cambios al régimen de jubilaciones y a las Afores requieren reformas legales y no dependen de una decisión administrativa del organismo.

Por ahora, la respuesta institucional garantiza continuidad de los servicios y abre una vía formal de decisión. La prueba de fondo será si, después de la consulta, el IMSS publica compromisos verificables sobre abasto, plazas y mantenimiento, además de cifras que permitan medir su cumplimiento. Sin esos datos, el conflicto puede reactivarse aun cuando la propuesta salarial sea aprobada.

Imagen: Hospital General Regional T1 del IMSS en León, Guanajuato. Foto: Juan Carlos Fonseca Mata / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). Imagen recortada a formato 16:9.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.