Dron FPV con hélices y equipo de control en un campoDron FPV en Donetsk, Ucrania. Foto: Ministerio de Defensa de Rusia vía Wikimedia Commons, CC BY 4.0.

El Ejército mexicano aseguró en El Rosario, Sinaloa, 15 drones, 15 controles y 15 rollos de fibra óptica junto con 42 artefactos explosivos improvisados. El hallazgo, divulgado por el Gabinete de Seguridad, importa porque muestra que grupos criminales ya tienen componentes asociados con una generación de aeronaves capaces de evadir los inhibidores de radio convencionales.

Drones con fibra óptica aparecen junto a explosivos

El decomiso ocurrió el 5 de octubre y fue informado al día siguiente por el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México. Además de los drones y el cable, los militares encontraron tres armas largas, seis cargadores, 155 cartuchos, tres chalecos tácticos, seis placas balísticas y 14 baterías.

La relación entre esos objetos no prueba por sí sola que las aeronaves estuvieran armadas o listas para atacar. Tampoco acredita qué organización poseía el equipo. El comunicado federal no reportó personas detenidas, origen del material, pruebas periciales, alcance operativo ni posibles objetivos. Esas omisiones dejan abierta la pregunta central: si se trataba de un lote en preparación, un centro de entrenamiento o una capacidad ya desplegada.

El antecedente es relevante porque los artefactos explosivos adaptados a drones ya forman parte de la violencia criminal. En otro episodio documentado, el CJNG utilizó explosivos en un ataque en Zacatecas, mientras distintos operativos han encontrado arsenales y equipo táctico en zonas disputadas por organizaciones delictivas.

La fibra óptica reduce la eficacia de los inhibidores

Un dron FPV convencional recibe instrucciones por radiofrecuencia y puede perder comunicación ante interferencias electrónicas. En los modelos guiados por fibra óptica, el operador mantiene el enlace mediante un cable que se desenrolla durante el vuelo. Esa conexión física ofrece video y control estables y dificulta que un inhibidor corte la señal, aunque el aparato sigue expuesto a obstáculos, daños en el cable y destrucción directa.

La tecnología se ha extendido en la guerra de Ucrania. Un reportaje de El País vinculó el decomiso de Sinaloa con el riesgo de transferencia de tácticas de combate. También citó un video difundido por Al Jazeera en el que hombres que combaten en Ucrania afirman pertenecer al CJNG y a La Chapiza.

La identidad y afiliación de quienes aparecen en esa grabación no han sido verificadas públicamente. La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el caso sería investigado. Por ello, el video debe tratarse como una pista, no como prueba de un programa organizado de entrenamiento de los cárteles en Europa.

El Gobierno no ha presentado un diagnóstico público

México ya opera medidas contra drones criminales. En septiembre, la Defensa informó que la operación binacional Águila Alta permitió inhabilitar cinco aeronaves comerciales usadas en tráfico de drogas y personas en la frontera de Tijuana y San Diego. Sin embargo, la fibra óptica cambia el reto técnico porque reduce la utilidad del bloqueo de señales.

El aseguramiento en El Rosario exige algo más que contabilizar objetos. Las autoridades deben aclarar qué componentes estaban operativos, quién los adquirió, cómo ingresaron al país y si existen otros talleres o células con la misma capacidad. También corresponde informar qué protocolos tienen policías y Fuerzas Armadas para proteger instalaciones, convoyes y población civil.

La experiencia reciente demuestra que los decomisos sin seguimiento público dejan incompleto el diagnóstico. En los operativos con detenidos y arsenales en Mazatlán, la rendición de cuentas depende de conocer las vinculaciones a proceso y el destino de las investigaciones. Con los drones con fibra óptica, la pregunta ya no es sólo cuántos fueron incautados, sino cuánto se ha extendido una tecnología diseñada para escenarios de guerra.

Fotografía ilustrativa: dron FPV en Donetsk, Ucrania. Crédito: Ministerio de Defensa de Rusia vía Wikimedia Commons, CC BY 4.0.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.