La Secretaría de Marina y la Guardia Costera de Estados Unidos interceptaron una embarcación en aguas internacionales, 366 millas náuticas al sur de Huatulco, Oaxaca, con 1,268 kilogramos de presunta cocaína y seis tripulantes. El decomiso de cocaína es relevante por su escala y cooperación bilateral, pero el peso oficial, la identidad del cargamento y las responsabilidades penales todavía deben ser definidos por la Fiscalía General de la República.
Decomiso de cocaína: 46 bultos y seis detenidos
La operación comenzó durante un vuelo de patrullaje y vigilancia marítima en el océano Pacífico. Según el reporte divulgado por la Secretaría de Marina, personal naval desplegó unidades aéreas y de superficie para alcanzar la embarcación. A bordo localizó 46 bultos con aproximadamente 1,268 kilos de una sustancia descrita de manera preliminar como cocaína.
Los seis tripulantes —cinco de ellos extranjeros, de acuerdo con Aristegui Noticias— fueron informados de sus derechos y puestos a disposición de las autoridades. La información pública disponible no precisa sus nacionalidades, el punto de partida de la lancha, su destino ni la organización que presuntamente recibiría el cargamento.
La falta de esos datos no resta valor al aseguramiento, pero sí delimita lo que puede afirmarse en esta etapa. A diferencia de otros casos de seguridad que ya llegaron ante un juez, como los cateos contra “El Güero Fresa” en la Ciudad de México, este expediente apenas entra a la fase ministerial.
Cooperación con Estados Unidos en aguas internacionales
La intervención se realizó en coordinación con la Guardia Costera estadounidense y a unos 677 kilómetros al sur de Huatulco. La distancia importa: no se trató de una detención en una playa o en un puerto mexicano, sino de una operación mar adentro que exigió intercambio de información y despliegue naval.
La colaboración bilateral tiene como antecedente otros esquemas recientes, entre ellos las operaciones espejo entre México y Estados Unidos. En este caso, sin embargo, las autoridades no han detallado qué país detectó primero la embarcación, bajo qué mecanismo se compartió la alerta ni qué elementos de prueba aportará la parte estadounidense.
Los paquetes, la embarcación y los detenidos fueron trasladados a la Vigésima Segunda Zona Naval, en Puerto Chiapas, antes de quedar a disposición de la FGR. La Jornada reportó que la Fiscalía determinará el peso ministerial de la sustancia.
Las cifras oficiales aún deben convertirse en resultados judiciales
El Gabinete de Seguridad estimó una afectación económica de 289 millones 104 mil pesos para los grupos delictivos y calculó que el cargamento equivaldría a 2 millones 536 mil dosis. Ambas cifras son estimaciones oficiales: no sustituyen los peritajes químicos, el pesaje ministerial ni las resoluciones que acrediten la responsabilidad de cada detenido.
La Marina también sostiene que durante la actual administración ha asegurado más de 90 toneladas de droga en el mar. Ese acumulado ofrece una medida de actividad operativa, pero no informa cuántas investigaciones terminaron en vinculación a proceso, sentencia o desarticulación de redes financieras. Ese seguimiento es central para evaluar si los decomisos reducen de forma sostenida la capacidad de las organizaciones criminales.
El caso ocurre mientras los datos oficiales sobre seguridad siguen bajo escrutinio. Una revisión reciente de este medio señaló que la caída de homicidios presentada por el Gobierno cambió de metodología, lo que refuerza la necesidad de acompañar cada balance con criterios comparables y expedientes verificables.
Por ahora, el resultado confirmado es un aseguramiento de 46 bultos, seis personas detenidas y una embarcación bajo custodia. El siguiente indicador será judicial: que la FGR informe el peso definitivo, la situación legal de los tripulantes y, si la investigación lo permite, el origen y destino del cargamento.
Fotografía: Secretaría de Marina/Gabinete de Seguridad, difundida por Radio Fórmula.







