La actividad económica de México creció 0.6% mensual y 3.5% anual en agosto de 2026, informó este viernes el Inegi. El avance, mayor a la estimación central anticipada, fue sostenido por la construcción, las manufacturas y el comercio mayorista. Sin embargo, el sector primario cayó 3.3% frente a un año antes, una brecha que muestra una recuperación todavía desigual.
Actividad económica de México supera la estimación
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) aumentó 0.6% respecto de julio, con cifras desestacionalizadas. A tasa anual avanzó 3.5%. Ambos resultados quedaron por encima de la estimación central del Indicador Oportuno de la Actividad Económica, que había calculado 0.5% mensual y 3.2% anual para agosto.
La diferencia no implica un cambio radical en la trayectoria: el pronóstico previo incluía rangos de incertidumbre y el dato observado quedó dentro de ellos. Sí confirma, en cambio, que la expansión de agosto fue más firme de lo previsto y prolongó el repunte iniciado en julio, cuando la economía creció 0.8% mensual impulsada por los servicios.
Por grandes grupos, las actividades primarias aumentaron 3.5% mensual, las secundarias 0.6% y las terciarias 0.2%. Esa fotografía mensual contrasta con la comparación anual: el campo retrocedió, mientras la industria y los servicios avanzaron.
Construcción y comercio cargan el avance
El desglose publicado por México, ¿cómo vamos? muestra que la construcción creció 7.9% anual con cifras ajustadas, las manufacturas 3.2% y el comercio al por mayor 12.2%. El comercio minorista avanzó 2.4% y los transportes, correos y almacenamiento, 2.8%.
Estos seis sectores de mayor peso —que también incluyen manufacturas y servicios inmobiliarios— representan cerca de 63% del producto interno bruto. Su desempeño explica que el IGAE alcanzara un nuevo máximo, pero también concentra buena parte del resultado en actividades sensibles a la demanda estadounidense, la inversión y las condiciones de financiamiento.
Con cifras originales, que no eliminan efectos estacionales ni de calendario, el crecimiento anual fue de 3.3%, de acuerdo con el recuento de Forbes México. La diferencia frente al 3.5% desestacionalizado no es una contradicción: corresponde a metodologías de comparación distintas.
El campo y la minería exhiben una recuperación desigual
Las actividades primarias cayeron 3.3% anual con cifras desestacionalizadas. En la serie original, la agricultura retrocedió 6.1%, aunque la cría y explotación de animales aumentó 2.9%. Dentro de la industria, la minería fue el único componente que no registró una variación mensual positiva y descendió 0.8% anual en cifras originales.
El contraste importa porque una cifra agregada favorable puede ocultar presiones regionales y sectoriales. El campo enfrenta además costos climáticos, logísticos y de insumos, mientras la minería mantiene un desempeño más débil que la construcción y las manufacturas. La recuperación, por tanto, no se distribuye de manera uniforme entre actividades ni territorios.
Un buen agosto no garantiza un cierre fuerte
El dato oficial mejora la lectura del tercer trimestre, pero no debe extrapolarse como si fuera el crecimiento de todo 2026. El FMI elevó su previsión para México a 1.5% para el año completo, todavía lejos del ritmo mensual observado en agosto.
Además, el indicador oportuno anticipa que septiembre habría avanzado apenas 0.1% mensual. A eso se suma que la inflación repuntó a 3.62% en la primera quincena de octubre, lo que reduce el margen para abaratar con rapidez el crédito. El resultado de agosto es positivo y verificable, pero la prueba será sostenerlo sin que el crecimiento dependa de pocos sectores y sin dejar atrás al campo.







