Pasillos de un supermercado en México con productos de consumoInterior de un supermercado en Mazatlán, Sinaloa. Foto: Roedor Pacheco / Wikimedia Commons (CC0). Recorte 16:9.

Ciudad de México. El consumo privado en México perdería fuerza en septiembre de 2026: el Inegi estima una caída mensual de 0.1% y un avance anual de apenas 0.6%. El dato importa porque el gasto de los hogares es el principal componente de la demanda interna y su enfriamiento puede limitar la recuperación económica aun con inflación contenida y empleo relativamente estable.

Consumo privado pasa del rebote a una baja mensual

El Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP) del Inegi, publicado el 16 de octubre, calcula que el gasto de los hogares creció 0.4% mensual en agosto, pero retrocedió 0.1% en septiembre, con cifras desestacionalizadas. En términos anuales, el avance habría bajado de 0.9% a 0.6% entre esos dos meses.

La señal no equivale todavía a un dato definitivo. El IOCP es un modelo econométrico que entrega una primera estimación dos semanas después del mes de referencia y una segunda más precisa seis semanas después; además, sus resultados incluyen intervalos de confianza de 95%. El indicador mensual observado se publica después. Esa cautela es importante: el reporte anterior proyectaba para agosto un aumento mensual de 0.1%, mientras la actualización lo elevó a 0.4%.

Aun con esa revisión favorable para agosto, la trayectoria luce débil. El último dato observado del Indicador Mensual del Consumo Privado mostró estancamiento en julio. El sitio ya había documentado que el consumo privado cayó en junio, por lo que el repunte de agosto no basta para hablar de una recuperación sostenida.

La inflación y la confianza limitan el gasto de los hogares

El enfriamiento ocurre mientras la inflación general subió a 3.45% anual en septiembre y la subyacente se ubicó en 3.75%, según el Inegi. Los servicios aumentaron 4.27% anual, por encima del índice general. Ese componente suele resentirse más lentamente a la desaceleración y puede seguir presionando presupuestos familiares aunque la inflación permanezca dentro del intervalo de variabilidad del Banco de México.

La tasa de interés de referencia también se mantiene en 6.50%. El Banco de México decidió conservarla en septiembre, una postura que ayuda a contener precios pero mantiene elevado el costo del crédito para hogares y empresas. Al mismo tiempo, la confianza del consumidor retrocedió, lo que puede traducirse en mayor cautela para compras de bienes duraderos.

El reto para el Gobierno es sostener la demanda interna

El contraste entre un crecimiento anual positivo y una caída mensual prevista exige evitar lecturas triunfalistas. El 0.6% anual de septiembre significa que el consumo seguiría por encima del nivel de un año antes, pero el retroceso frente a agosto apunta a una pérdida de impulso en el margen. Para una economía que depende en buena medida del gasto de las familias, esa diferencia es relevante.

El Gobierno federal ha destacado el bajo desempleo y la recuperación de la actividad económica, pero el dato oportuno obliga a vigilar la calidad del empleo, los salarios reales y el costo del crédito, no sólo la tasa anual agregada. También será clave conocer si la debilidad se concentra en bienes importados, nacionales o servicios cuando el Inegi publique el indicador mensual completo.

La siguiente verificación llegará con el dato observado del consumo. Si confirma la caída de septiembre, la recuperación de la demanda interna seguirá siendo frágil; si la revisión mejora la cifra, aun quedará por explicar por qué el crecimiento anual se desaceleró de 0.9% a 0.6%. El seguimiento debe centrarse en una serie de varios meses y no en una estimación aislada.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.