El periodista Hamurabi Huesca Manzano, director del portal Pinotepa Comunica, fue asesinado el viernes 9 de octubre durante un ataque armado en Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca. La Fiscalía estatal sostiene que el blanco era otro hombre ligado a actividades delictivas, pero Artículo 19 pidió investigar de manera prioritaria si la labor informativa de Huesca tuvo relación con el crimen.
Crimen de periodista en Oaxaca: la versión oficial
La agresión ocurrió alrededor de las 16:00 horas en un inmueble ubicado entre las calles 13ª Sur y 9ª Poniente, en la colonia Planta y Porvenir, de acuerdo con la reconstrucción difundida por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca. El ataque dejó tres hombres muertos.
Huesca Manzano, además de dirigir el medio digital local, trabajaba como taxista. Según la versión comunicada por la Fiscalía, esperaba para prestar un servicio de transporte a un hombre identificado como D. A. S. A., alias “El Darío”, a quien la institución señaló como generador de violencia en la región.
El Ministerio Público estatal atribuyó de manera preliminar el ataque a una disputa entre células criminales locales. También afirmó que el grupo armado responsable ya fue identificado mediante labores de campo e inteligencia. Hasta la mañana de este sábado, sin embargo, no se había informado de personas detenidas.
La explicación oficial coloca a Huesca como una víctima alcanzada por los disparos dirigidos contra otra persona. Esa hipótesis puede orientar las primeras diligencias, pero no sustituye la obligación de revisar todas las líneas mientras no exista una resolución judicial.
Artículo 19 pide revisar la labor periodística
La organización Artículo 19 condenó el asesinato y exigió que la actividad profesional del comunicador sea considerada como una línea prioritaria. Su petición adquiere relevancia porque la Fiscalía presentó rápidamente el contexto criminal del presunto objetivo, sin informar si había analizado publicaciones, amenazas o conflictos relacionados con Pinotepa Comunica.
La cobertura que recoge el posicionamiento de Artículo 19 señala que la organización documentó el caso y reclamó una investigación que no descarte el trabajo periodístico. Hasta ahora no existe evidencia pública que permita afirmar que Huesca fue atacado por sus contenidos; tampoco hay elementos suficientes para excluir esa posibilidad.
El periodista había construido una audiencia de más de 52 mil seguidores en Pinotepa Comunica, una plataforma centrada en información local de la Costa de Oaxaca. El País reportó que su muerte agrava un año especialmente violento para el gremio y recordó el asesinato, en julio, de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, también en Oaxaca.
Una investigación bajo escrutinio público
El crimen ocurre mientras la respuesta institucional en materia de seguridad enfrenta cuestionamientos por transparencia y resultados. En otros casos recientes, la falta de información pública ha marcado tanto la comparecencia federal de seguridad realizada a puerta cerrada como el hallazgo de una red clandestina de videovigilancia en Tabasco.
Para la Fiscalía de Oaxaca, el reto no consiste sólo en identificar al grupo agresor, sino en presentar pruebas, lograr detenciones y explicar por qué Huesca estaba en el lugar sin convertir una hipótesis inicial en una conclusión anticipada. La investigación también deberá aclarar versiones contradictorias sobre la mecánica del ataque y establecer si existían amenazas previas.
La muerte de Huesca se suma a un entorno donde la violencia local puede alcanzar a quienes informan y a ciudadanos ajenos a las disputas criminales. La rendición de cuentas exigirá resultados verificables: responsables ante un juez, protección para la familia y el medio, y una revisión documentada de la línea profesional. Sin esos elementos, la explicación de “víctima colateral” seguirá siendo únicamente la primera versión oficial.







