Grupo México planea invertir entre 4 mil y 6 mil millones de dólares en los próximos tres años en Asarco, su filial minera en Estados Unidos. El capital se concentrará en expandir las minas Ray y Silver Bell y reactivar la fundición y refinería de Hayden, una apuesta de gran escala anunciada después de que la producción trimestral de cobre del conglomerado cayó 1.9% anual.
Inversión de Grupo México salta frente al gasto reciente
El rango de inversión fue expuesto por Leonardo Contreras, responsable de la división minera, durante una llamada con analistas posterior a los resultados del tercer trimestre. De acuerdo con el reporte de Reuters, el desembolso previsto contrasta con los 101 millones de dólares que Asarco invirtió en 2024.
El plan no representa todavía un gasto ejecutado. Es una proyección para tres años y dependerá del avance técnico, los permisos, el financiamiento y las condiciones del mercado del cobre. La Bolsa Mexicana de Valores publicó el informe trimestral de Grupo México el 20 de octubre, documento que registra una caída acumulada de 2.8% en la producción de cobre: pasó a 775 mil 997 toneladas durante los primeros nueve meses de 2026.
La compañía atribuyó el descenso principalmente a menores leyes minerales en operaciones de Perú y Asarco. El mejor desempeño de Minera México compensó una parte de esa reducción. La cifra trimestral se ubicó en 260 mil 322 toneladas, 1.9% menos que un año antes.
Las minas de Arizona concentran la apuesta
Ray es el proyecto más avanzado. Grupo México busca ampliar la mina y elevar su capacidad, mientras Silver Bell permanece en etapa de factibilidad. En Hayden, la empresa pretende reactivar la fundición y la refinería para recuperar capacidad de procesamiento dentro de Estados Unidos.
La instalación de Hayden podría procesar hasta 1.4 millones de toneladas de concentrado de cobre por año y respaldar una producción integrada de hasta 500 mil toneladas del metal, según las estimaciones explicadas a analistas. Sin embargo, el reinicio también deberá cumplir requisitos ambientales y operativos.
El antecedente es relevante. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos documentó que Asarco tuvo que invertir 150 millones de dólares en controles de contaminación en Hayden, además de financiar proyectos comunitarios y pagar una sanción civil. La EPA identificó entonces emisiones de plomo, arsénico, partículas y dióxido de azufre. La nueva etapa requerirá demostrar que la expansión productiva no revierte esas mejoras.
El cobre gana peso pese a la caída productiva
La apuesta responde al papel estratégico del cobre en redes eléctricas, centros de datos, vehículos y manufactura avanzada. También coincide con el interés de Washington por fortalecer su suministro interno de minerales críticos ante la incertidumbre comercial.
Para Grupo México, el reto será convertir el anuncio en capacidad rentable sin perder disciplina financiera. La empresa mantiene proyectos de largo plazo en Perú y México, pero Tía María fue desplazado al primer semestre de 2028. En territorio mexicano, El Pilar obtuvo permisos ambientales y prevé iniciar construcción en 2027.
El monto destinado a Asarco también muestra dónde ve la compañía las oportunidades inmediatas. Mientras la actividad económica de México registra una recuperación desigual y el Gobierno ajusta el estímulo fiscal a los combustibles, una de las mayores empresas mexicanas prepara su expansión minera más ambiciosa del lado estadounidense.
La magnitud del plan debe medirse por obras terminadas, nueva producción y cumplimiento ambiental, no sólo por el rango anunciado. Los siguientes reportes trimestrales permitirán verificar cuánto capital se ha comprometido, qué proyectos pasan de estudio a construcción y si la caída de producción comienza a revertirse.







