Los proyectos eléctricos de CFE que podrían recibir un aval preliminar el 20 de octubre movilizarían unos 12 mil 500 millones de dólares y añadirían 8.2 gigavatios de capacidad, según información periodística. La cifra coincide con el plan federal de ampliar la generación renovable, pero la empresa pública todavía no divulga la lista, ubicación ni condiciones de los más de 60 desarrollos.
Proyectos eléctricos de CFE siguen sin expediente público
El reporte de Bloomberg publicado por El Financiero señala que el Consejo de Administración de la Comisión Federal de Electricidad votaría el martes 20 de octubre la aprobación preliminar de más de 60 centrales, en su mayoría solares y eólicas. El cálculo de inversión depende del costo de las obras de transmisión necesarias para conectar la nueva capacidad.
La información proviene de personas familiarizadas con el proceso que solicitaron anonimato. Una segunda fuente advirtió que el número de proyectos con autorización definitiva podría ser menor. La versión original de Bloomberg añadió que CFE no respondió a una solicitud de comentarios. Por eso, los 12 mil 500 millones de dólares no deben presentarse todavía como inversión contratada ni como obras aseguradas.
El dato, sin embargo, es compatible con el programa energético anunciado por el Gobierno federal. El 7 de octubre, la Presidencia informó que ya existen 55 proyectos en marcha —42 fotovoltaicos y 13 eólicos— y que antes de terminar 2026 serían asignados alrededor de 9 mil megavatios adicionales. El anuncio oficial estimó 794 mil millones de pesos para generación eléctrica dentro de una inversión sectorial más amplia.
La red eléctrica exige más que nuevas centrales
Añadir generación no garantiza por sí sola un suministro estable. Los parques necesitan líneas de transmisión, subestaciones, almacenamiento y permisos de interconexión. El propio monto difundido puede variar por los costos de transmisión, una señal de que el cuello de botella no está únicamente en construir paneles o instalar aerogeneradores, sino en llevar esa energía hasta los centros de consumo.
La apuesta también confirma una mayor participación privada en la estrategia energética de Claudia Sheinbaum. Enrique Muñoz News ya documentó que el Gobierno recurrió a capital privado ante el débil crecimiento, mientras mantiene la regla de mayoría estatal en la generación. CFE, por su parte, presentó ante inversionistas su intención de actuar como contraparte de largo plazo, de acuerdo con la Secretaría de Energía.
Ese modelo puede acelerar la capacidad instalada, pero exige claridad sobre contratos, garantías, tarifas, riesgos asumidos por el Estado y mecanismos de recuperación de la inversión. Sin esos documentos no es posible saber cuánto aportará CFE, cuánto quedará en manos privadas ni si los proyectos cuentan ya con permisos ambientales y consultas sociales.
Inversión anunciada aún no equivale a capacidad disponible
La experiencia regional muestra que los anuncios deben medirse por obras concluidas. En Tamaulipas, por ejemplo, se ha impulsado la expansión energética con inversión de CFE, pero la utilidad económica depende de fechas de entrada en operación, capacidad efectivamente conectada y confiabilidad del servicio.
La eventual aprobación del 20 de octubre sería un paso relevante para atraer capital y ampliar la generación limpia. También abriría una obligación inmediata de transparencia: publicar el listado de proyectos, empresas participantes, estados beneficiados, calendario, capacidad por central y necesidades de transmisión.
Si CFE confirma las cifras, los proyectos representarían una de las mayores carteras renovables recientes del país. Hasta entonces, se trata de una decisión preliminar reportada por fuentes periodísticas, no de una inversión ejecutada. El avance real deberá evaluarse con contratos públicos, permisos otorgados, obras iniciadas y megavatios conectados a la red.







