Street Fighter se estrena este 15 de octubre en México con Noah Centineo como Ken, Andrew Koji como Ryu y Callina Liang como Chun-Li. La nueva adaptación del videojuego de Capcom apuesta por la nostalgia de los años noventa, pero llega acompañada por una primera crítica de Associated Press que cuestiona su trama y montaje.
Street Fighter en México revive el torneo mundial
La película dirigida por Kitao Sakurai está ambientada en 1993 y reúne a Ryu y Ken después de un periodo de distanciamiento. Chun-Li los recluta para participar en el Torneo Mundial de Guerreros, mientras una conspiración obliga a los protagonistas a enfrentarse entre ellos y con episodios de su pasado.
La sinopsis oficial para México confirma que la cinta dura dos horas y llega a salas nacionales un día antes de su estreno en Estados Unidos. El reparto incorpora a Jason Momoa como Blanka, Curtis “50 Cent” Jackson como Balrog, David Dastmalchian como M. Bison, Cody Rhodes como Guile y Joe “Roman Reigns” Anoai como Akuma.
Capcom informó que participa en la producción junto con Legendary Entertainment y Paramount Pictures. Para la empresa japonesa, el largometraje forma parte de su estrategia de ampliar el valor de sus franquicias mediante cine, televisión, videojuegos y productos derivados.
La primera crítica apunta a una película desordenada
El estreno llega con una recepción inicial poco favorable. En su reseña publicada este jueves, Associated Press calificó la película con una estrella de cuatro y sostuvo que la producción se apoya demasiado en la nostalgia, las referencias al videojuego y el estilo exagerado de los años noventa.
La agencia consideró que el principal problema está en un relato cargado de personajes y subtramas que dispersan el foco de Ryu, Ken y el torneo. También señaló que las escenas de combate, los cameos y el humor no logran compensar un montaje que percibe fragmentado. Se trata de la valoración de un crítico, no de un consenso definitivo: la respuesta del público y las cifras de taquilla comenzarán a conocerse después del primer fin de semana.
La discusión recuerda que adaptar videojuegos exige algo más que reproducir personajes reconocibles. El cine debe convertir mecánicas, combates y mitología en una historia comprensible para espectadores que no necesariamente conocen la saga. Ese reto también acompaña a producciones fantásticas como la versión de Frankenstein de Guillermo del Toro, aunque se trate de materiales de origen distintos.
Una nueva oportunidad tras la película de 1994
La franquicia nació en 1987 y alcanzó su mayor popularidad con Street Fighter II, lanzado en 1991. Su primera gran adaptación de acción real llegó en 1994 con Jean-Claude Van Damme, Kylie Minogue y Raúl Juliá. Aquella cinta fue duramente cuestionada, pero con el tiempo construyó una reputación de película de culto por su tono desmesurado.
La versión de 2026 intenta usar ese recuerdo sin repetir exactamente la misma fórmula. El proyecto coloca a figuras del cine, la lucha libre y la música en papeles emblemáticos, una combinación diseñada para atraer tanto a jugadores veteranos como a audiencias jóvenes. La apuesta comercial se medirá frente a otros estrenos y al cansancio del público con adaptaciones basadas en propiedades conocidas.
Para Paramount y Capcom, el desafío será demostrar que el nombre de la saga puede sostener algo más que la curiosidad del primer fin de semana. La trayectoria de películas vinculadas con franquicias populares incluye éxitos y fracasos; la cobertura del medio también ha seguido otras producciones cinematográficas y el legado de figuras como Sam Neill en Jurassic Park.
Fotografía: Noah Centineo en CinemaCon 2026. Foto: Gage Skidmore / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0; recorte 16:9.







