Camión cisterna horizontal usado para ilustrar el transporte de diéselCamión cisterna en una vía urbana. Foto: Adoscam / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

La posibilidad de que Estados Unidos limite sus exportaciones de diésel volvió a poner bajo presión la estrategia energética de México. Aunque Washington no ha decretado el veto, Goldman Sachs advirtió este 2 de octubre que el país figura entre los mercados latinoamericanos más expuestos. El riesgo importa porque el combustible mueve transporte de carga, agricultura e industria, mientras una parte relevante del consumo mexicano sigue dependiendo de compras externas.

El veto al diésel de EU aún es una amenaza

El escenario sigue siendo hipotético, pero ya tiene efectos sobre las expectativas de precios. Reuters informó que Goldman Sachs estima que las importaciones procedentes de Estados Unidos representan más de la mitad del consumo de diésel en México, Ecuador, Chile y Perú. El banco calculó que un corte súbito podría restar alrededor de un punto porcentual al producto interno bruto de América Latina, aunque inventarios y compras en otros mercados amortiguarían el golpe.

La amenaza surgió mientras el gobierno estadounidense busca contener el encarecimiento de los energéticos. El presidente Donald Trump dijo que discute con frecuencia una posible prohibición, pero hasta ahora no existe una orden que cierre las exportaciones. Esa precisión es clave: México enfrenta un riesgo de suministro y de precios, no una interrupción consumada.

El problema inmediato sería reemplazar rápidamente los embarques estadounidenses. Contratar combustible en Europa o Asia implicaría mayores tiempos de traslado, fletes más caros y presión adicional sobre una economía en la que el autotransporte concentra buena parte del movimiento de mercancías.

México depende del combustible importado

Las estimaciones disponibles difieren por periodo y metodología, pero coinciden en una dependencia elevada. Un análisis citado por Expansión calculó que, entre enero y junio, México consumió 442 mil barriles diarios: 273 mil fueron producidos en el país y 169 mil llegaron mediante importaciones de Pemex y empresas privadas. Eso equivale a 38% del consumo, con Estados Unidos como origen de 98% de las compras externas.

La magnitud puede contrastarse con el portal de estadísticas de hidrocarburos de la Secretaría de Energía. Más allá de la cifra exacta, la vulnerabilidad consiste en depender de un solo proveedor para un insumo transversal: cualquier restricción encarece el transporte, los alimentos, la construcción y la producción industrial.

El episodio también añade presión a la relación comercial. México ya negocia con Washington en varios frentes, como las disputas por aranceles al acero y los automóviles, y ha evaluado aumentar importaciones desde Estados Unidos ante la revisión del T-MEC. El diésel muestra el reverso de esa interdependencia: una mayor exposición puede convertirse en un costo cuando el proveedor prioriza su mercado interno.

Autosuficiencia prometida frente al riesgo real

La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que el abasto está garantizado por la red nacional de refinerías, incluida la planta Olmeca en Dos Bocas, y que el Gobierno mantendrá los apoyos para contener el precio. Para la semana que concluye este 2 de octubre, Hacienda aplicó un estímulo de 100% al IEPS del diésel y un apoyo complementario, medidas que reducen el impacto al consumidor pero trasladan parte del costo a las finanzas públicas.

La respuesta oficial ofrece contención de corto plazo, pero no resuelve por sí sola la concentración de proveedores ni el margen limitado de inventarios señalado por especialistas. La prueba para la política energética será transparentar existencias, capacidad efectiva de refinación y alternativas de compra antes de que una amenaza externa se convierta en una emergencia.

El posible veto al diésel de EU evidencia así una contradicción entre la promesa de autosuficiencia y la dependencia que persiste en las cifras. Mientras Washington decide si avanza con la restricción, México necesita demostrar con datos que puede sostener el abasto sin disparar subsidios, inflación o costos logísticos.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.