México empató 1-1 con Perú en un amistoso disputado en Harrison, Nueva Jersey, y Rafael Márquez cerró sus primeros dos partidos como seleccionador sin victoria. Jairo Vélez adelantó al cuadro peruano y Víctor Guzmán igualó en el segundo tiempo. El resultado importa porque la renovación total del once dio minutos a jóvenes, pero también exhibió poca generación ofensiva antes de enfrentar a Estados Unidos.
México empata con Perú tras otra actuación irregular
La Selección Nacional de México confirmó que Márquez cambió a los 11 titulares respecto del empate previo contra Colombia. Óscar García debutó en la portería y el entrenador alineó una mezcla de futbolistas jóvenes y elementos que buscaban una oportunidad dentro del nuevo proceso rumbo a 2030.
Perú abrió el marcador al minuto 26. Jairo Vélez aprovechó una desatención defensiva y venció a García con un disparo cruzado. México tuvo posesión, pero durante largos tramos careció de profundidad y dejó aislado a Germán Berterame. Álvaro Fidalgo estuvo cerca del empate con un tiro libre antes del descanso, sin lograr cambiar el marcador.
La reacción llegó al minuto 49: Denzell García cobró una pelota detenida y Víctor Guzmán conectó de cabeza para anotar su primer gol con la selección mayor. Después ingresaron Santiago Giménez, Luis Romo, Diego Campillo, Roberto Alvarado, Hugo Camberos y Santiago Sandoval, aunque el equipo no consiguió completar la remontada.
Rafa Márquez defiende la prueba con jóvenes
Márquez reconoció después del partido que no estaba satisfecho con el resultado. El técnico explicó que varios futbolistas jugaban juntos por primera vez y sostuvo que el amistoso servía para evaluarlos bajo presión. También defendió su decisión de apostar por una alineación joven y afirmó que el objetivo es construir una base más sólida para los próximos años.
La postura oficial destaca el proceso, pero el balance inmediato es limitado: México acumula dos empates por 1-1 en la nueva etapa. Primero igualó con Colombia y ahora no pudo superar a Perú, rival que llegaba de perder 4-1 frente a Estados Unidos. El propio entrenador admitió que falta trabajo, aunque valoró la actitud y la competencia del grupo.
El empate confirma que la renovación iniciada por Márquez ante Colombia sigue en fase de diagnóstico. Dar minutos a nuevos jugadores amplía las opciones, pero las pruebas necesitan traducirse pronto en funcionamiento colectivo, creación de oportunidades y victorias.
La primera victoria sigue pendiente antes de Estados Unidos
El amistoso había sido planteado como una ocasión accesible para buscar el primer triunfo del nuevo técnico, un escenario adelantado en la previa de México contra Perú. El 1-1 dejó pendiente ese objetivo y elevó la exigencia para el siguiente compromiso.
La agenda oficial marca que México visitará a Estados Unidos el sábado 3 de octubre en el State Farm Stadium y enfrentará a Chile el 6 de octubre en Los Ángeles. Ante el rival estadounidense, Márquez deberá decidir si mantiene una rotación amplia o recupera una base más reconocible para medir avances reales.
El diario El País describió el encuentro como una prueba de relevo generacional, mientras N+ subrayó el carácter experimental del once y el empate deslucido. Ambos enfoques coinciden con el dato central: la selección todavía no gana con su nuevo entrenador.
Dos amistosos no bastan para juzgar un proyecto de cuatro años, pero sí permiten identificar las primeras obligaciones. México necesita mejorar la circulación en campo rival, ofrecer más balones a sus delanteros y reducir errores defensivos. La evaluación de jóvenes tiene valor; convertirla en un equipo competitivo será la medida con la que se valore a Márquez.







