Greta Garbo reapareció en pantalla mediante inteligencia artificial en una campaña de la empresa sueca SKF, 36 años después de su muerte. La recreación, autorizada por la familia y difundida esta semana, combina una intérprete humana, voz sintética y modelos generativos. El resultado llamó la atención por su realismo, pero reabrió el debate sobre el uso comercial de artistas fallecidos.
Greta Garbo con inteligencia artificial: cómo fue creada
La pieza presenta a una versión digital de Garbo hablando de rodamientos y eficiencia energética. Según una investigación de Reuters publicada el 2 de octubre, la imagen no se generó a partir de fotografías ni películas de archivo. Los productores trabajaron con instrucciones de texto para evitar conflictos de derechos sobre ese material.
Para construir el rostro utilizaron Seedream 5 Pro, de ByteDance, y Nano Banana Pro, de Google. El movimiento se produjo con Seedance y Kling AI, mientras que una actriz aportó el ritmo corporal y la cadencia. La voz sí fue entrenada a partir de una grabación de una película temprana de Garbo, el único material de archivo para el que la producción obtuvo permiso específico.
SKF aseguró que desarrolló la campaña con los administradores del legado de la actriz y con su familia. En su comunicado oficial del 30 de septiembre, la compañía recordó que Garbo apareció al inicio de su carrera en una cinta promocional sobre la industria sueca en la que figuraba la marca. Esa conexión histórica fue el argumento para recuperarla ahora como imagen de su tecnología de rodamientos magnéticos.
La familia avala el regreso, pero crece la controversia
Greta Garbo murió en 1990, a los 84 años, y llevaba retirada del cine desde 1941. Su sobrino nieto Craig Reisfield dijo a The Guardian que quedó sorprendido por el parecido y no descartó considerar otros proyectos realizados con inteligencia artificial. Los custodios de su nombre, imagen y voz sostienen que revisan con cuidado cada asociación comercial.
La aprobación familiar resuelve una parte de la autorización, pero no elimina las preguntas éticas. Una persona fallecida no puede evaluar el guion final, el producto promocionado ni la forma en que se modifica su actuación. También resulta difícil para el público distinguir entre una interpretación histórica, una reconstrucción artística y una publicidad que parece mostrar a la estrella pronunciando palabras nuevas.
El investigador Henry Ajder describió el fenómeno como una “resurrección sintética” impulsada por herramientas cada vez más potentes. El crítico Peter Bradshaw, en cambio, calificó negativamente el anuncio y consideró que el experimento empobrece el legado de Garbo. La discusión se conecta con el auge de producciones que mezclan biografía, archivo y tecnología, como el documental sobre Elon Musk presentado en Venecia, aunque aquí la protagonista ya no puede participar en las decisiones creativas.
Hollywood enfrenta nuevas reglas para las estrellas digitales
La industria ya había utilizado dobles digitales y efectos visuales para completar escenas o recuperar personajes, pero la inteligencia artificial redujo costos y aceleró el proceso. El caso de Garbo muestra que incluso una recreación con consentimiento de herederos puede producir rechazo cuando la figura histórica termina promoviendo un producto que nunca conoció.
Para evitar engaños, las campañas deberían identificar de forma visible que se trata de una recreación, explicar qué archivos fueron utilizados y precisar quién autorizó el trabajo. También convendría limitar contratos ambiguos que permitan explotar una identidad durante décadas y establecer mecanismos para retirar una pieza si afecta la reputación del artista. Son exigencias similares a las de transparencia que acompañan otros debates sobre responsabilidad en sistemas de inteligencia artificial.
La campaña de SKF puede convertirse en referencia técnica, pero también en una advertencia para estudios, anunciantes y familias. Si una estrella fallecida vuelve a actuar, el realismo no basta: el público necesita saber quién escribió sus palabras, quién obtuvo beneficios y bajo qué límites se autorizó el regreso. En el entretenimiento, la capacidad de recrear a cualquier figura ya existe; la discusión pendiente es cuándo resulta legítimo hacerlo.







