La Fiscalía de Nayarit procesa desde el 3 de octubre un predio en La Curva, Xalisco, donde halló fragmentos óseos, ropa y una fosa con cuerpos de reciente localización. La fiscal Elvia Ludmila Heredia lo describió como un posible sitio de incineración. El caso importa porque aún no hay cifra de víctimas ni identidades confirmadas.
Centro de exterminio en Nayarit: lo confirmado
La titular de la Fiscalía General de Nayarit informó que peritos trabajan en el terreno desde el sábado 3 de octubre. Según su explicación, en el lugar se localizó una estructura artesanal donde presuntamente se colocaba un tambo con diésel, gasolina y jabón para quemar cuerpos y prendas; los restos carbonizados habrían sido arrojados a un riachuelo cercano.
Además del área de incineración, la autoridad procesa una fosa con cuerpos de reciente localización y espera obtener correspondencias genéticas. El reporte de El Financiero señala que también fueron recuperadas prendas y otros indicios. Hasta este miércoles 7 de octubre no existe una cifra oficial de víctimas ni una identificación pública.
La ausencia de un balance inicial obliga a separar los hechos acreditados de las hipótesis. Que existan fragmentos óseos y una estructura compatible con incineración no permite todavía establecer cuántas personas fueron llevadas al sitio, durante cuánto tiempo operó ni qué grupo criminal sería responsable.
Familias buscadoras vigilan el proceso pericial
El colectivo Familias Unidas por Nayarit, que participa en las diligencias, confirmó el hallazgo de fragmentos óseos, objetos y ropa. En su posicionamiento, difundido por Nayarit Noticias, subrayó que aún no es posible determinar la identidad o procedencia de los restos y exigió que cada indicio sea documentado y analizado conforme a los protocolos.
La participación de las familias no es secundaria. Su presencia permite vigilar la recuperación de evidencias, la cadena de custodia y el posterior cruce de perfiles genéticos. El País reportó que personal de la Comisión Nacional de Búsqueda se incorporó al trabajo técnico, mientras continúan las inspecciones del terreno.
La comparación con Teuchitlán aumenta la presión
La propia fiscal comparó el hallazgo con el rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco, descubierto por buscadoras en 2025. La semejanza señalada se limita por ahora al posible uso del fuego, los restos fragmentados y la presencia de objetos personales. No hay información pública suficiente para atribuir ambos casos al mismo grupo ni para asegurar que funcionaron de la misma manera.
La comparación eleva la obligación de transparencia. En casos de desaparición, las primeras horas de procesamiento pueden definir si los restos conservan valor genético y si los indicios permiten reconstruir responsabilidades. También pone bajo escrutinio la capacidad institucional, un problema que ya apareció en la academia policial de Querétaro sin aval federal y en otros vacíos de coordinación entre autoridades.
Qué falta esclarecer en Xalisco
La Fiscalía debe precisar cuántos puntos de interés fueron localizados, qué periodos abarcan los restos, cuántas muestras genéticas pueden obtenerse y cuándo serán comparadas con registros de personas desaparecidas. También debe informar si existen detenciones directamente vinculadas al predio y qué autoridades conocían la actividad criminal en la zona.
El gobierno estatal sostiene que hay coordinación con corporaciones federales para resguardar el terreno. Esa respuesta deberá medirse por resultados verificables: identificaciones, notificación digna a las familias, judicialización de responsables y publicación de avances sin comprometer la investigación. El despliegue operativo, como mostró la reciente Operación Espejo en la frontera, no sustituye la obligación de explicar qué se encontró y cómo se llegará a la verdad.
Imagen destacada: panorama de Tepic, capital vecina al municipio de Xalisco, Nayarit. Foto: Eduardo López (House) / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0; recorte y redimensionado a formato 16:9.







