Autoridades federales y estatales aseguraron en Centro, Tabasco, un inmueble usado como centro de vigilancia clandestina conectado con unas 120 cámaras distribuidas en distintas colonias. El hallazgo, realizado durante cuatro cateos el 8 de octubre, importa porque muestra una capacidad de monitoreo paralela que operó sin que el reporte oficial precise responsables, duración ni alcance.
El informe del Gabinete de Seguridad, difundido el viernes 9 de octubre, señala que en los cateos participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), el Ejército, la Marina, la Fiscalía de Tabasco y la Policía Estatal. Además del inmueble, las corporaciones aseguraron dosis de droga, armamento y equipos tecnológicos.
Vigilancia clandestina en Tabasco: lo confirmado
La información oficial disponible confirma el número aproximado de cámaras y que estaban desplegadas en varias colonias del municipio de Centro, cuya cabecera es Villahermosa. El medio local XEVT documentó el aseguramiento y precisó que fue resultado de cuatro cateos coordinados.
Sin embargo, el reporte no identifica las colonias vigiladas, no informa cuánto tiempo estuvo activo el sistema ni explica cómo se enlazaban las cámaras con el inmueble. Tampoco señala detenciones por este caso, propietarios del equipo, montos decomisados o una hipótesis pública sobre el uso específico de las imágenes. Esas omisiones impiden medir el tamaño de la red y saber si empleó infraestructura urbana, conexiones privadas o ambas.
El dato de las 120 cámaras tampoco es aislado. En marzo de 2025, fuerzas federales y estatales retiraron otros 120 dispositivos instalados irregularmente en Cárdenas y Nacajuca. En mayo de 2026, el gobierno estatal reportó el retiro de 53 “cámaras parásitas” en Centro. La repetición de operativos sugiere que la vigilancia ilícita es un problema persistente, pero las autoridades no han publicado un balance acumulado que detalle cuántos equipos reaparecen, quién los financia o cuántas investigaciones llegaron ante un juez.
El decomiso abre preguntas para la estrategia de seguridad
La SSPC sostuvo el 25 de septiembre que el promedio diario de víctimas de homicidio doloso en Tabasco bajó 54%, de 3.5 en noviembre de 2024 a 1.6 en agosto de 2026. En ese mismo balance oficial sobre la estrategia en Tabasco, Omar García Harfuch atribuyó la reducción al refuerzo de inteligencia, investigación y coordinación.
El descenso reportado es relevante, pero la existencia de un centro clandestino con 120 cámaras plantea una prueba distinta: la capacidad institucional para detectar y desarticular redes de observación antes de que se consoliden. En seguridad pública, retirar el equipo atiende la infraestructura; identificar operadores, beneficiarios y posibles vínculos con delitos es lo que permitiría cerrar la cadena.
El hallazgo ocurre en un contexto de preocupación social que no siempre coincide con los indicadores oficiales. Una encuesta reciente mostró que la percepción de inseguridad bajó en el entorno inmediato, pero 74% todavía teme por el estado. También se suma a cuestionamientos sobre la supervisión institucional tras las riñas mortales en el penal El Castillo y a la demanda de mayor transparencia en los mapas de riesgo para las elecciones de 2027.
Lo que falta informar
Para evaluar el resultado del operativo, las autoridades tendrían que aclarar si las cámaras estaban en espacios públicos, cuántas fueron desactivadas, qué dependencia resguarda las grabaciones y si el material permitirá judicializar delitos. También falta saber si hubo servidores públicos o empresas proveedoras bajo investigación.
Hasta ahora, el dato verificable es el aseguramiento del inmueble y del equipo. No hay elementos públicos suficientes para atribuir la red a una organización específica. Mantener esa distinción evita convertir una investigación en curso en una acusación sin sustento, pero no elimina la obligación de rendir cuentas sobre una infraestructura clandestina de tal escala.
Imagen destacada de archivo: cámara de seguridad durante la Cumbre de Seguridad Nuclear de 2014, en La Haya. Foto: Wouterjan Stikkel/Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0.







