Estación de servicio en Ruiz, Nayarit, fotografía de archivo de mayo de 2024Gasolinera en Ruiz, Nayarit, 31 de mayo de 2024. Los precios del letrero son históricos, no cotizaciones actuales. IBERZA / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Versión reducida.

El subsidio a combustibles en México llega al cierre de octubre con una caída real de 5% en la recaudación del IEPS sobre gasolinas y diésel entre enero y agosto. Un balance publicado este 27 de octubre recoge la postura de Hacienda de que el efecto fiscal neto es relativamente neutro, por la compensación de ingresos petroleros. Esa evaluación no significa que los apoyos carezcan de costo.

Subsidio a combustibles: qué muestran los ingresos

De acuerdo con los datos oficiales recopilados por La Jornada, el IEPS de gasolinas y diésel aportó 277 mil 76 millones de pesos en los primeros ocho meses de 2026, frente a 280 mil 988 millones en el mismo periodo de 2025. La variación de menos 5% descuenta la inflación; no debe confundirse con la diferencia nominal entre ambas cantidades.

El reporte sitúa los ingresos petroleros en 175 mil 501 millones de pesos, con un avance real de 2.3%. También recupera la explicación que Édgar Amador ofreció al presentar las finanzas del segundo trimestre: el balance conjunto puede compensar parcialmente la menor captación del impuesto. No se trata de una nueva declaración del secretario este martes.

Estímulo fiscal y precio de venta no son lo mismo

El diseño del mecanismo puede observarse en el acuerdo 131/2026 de Hacienda, correspondiente al 29 de agosto al 4 de septiembre. Ese documento distingue porcentajes del estímulo, montos en pesos por litro, cuotas disminuidas del IEPS y cantidades complementarias. Son conceptos separados, con una vigencia específica.

Como ejemplo histórico, aquel acuerdo fijó para el diésel un estímulo de 81.50% y una cuota disminuida de 1.3622 pesos por litro. Esas cifras no se presentan aquí como las vigentes esta semana. La separación ayuda a entender por qué un porcentaje de subsidio no equivale al porcentaje de descuento que recibe directamente una persona al cargar combustible.

Por otra parte, el precio en estaciones mide un resultado distinto. El Horizonte reportó el 26 de octubre que Profeco situó cerca de 88% la proporción del sector que vende diésel por debajo de 27 pesos, dentro del acuerdo con el Gobierno. El dato no implica cumplimiento de todas las estaciones ni demuestra, por sí solo, neutralidad presupuestaria.

La compensación petrolera requiere un balance completo

Las estimaciones privadas previas ilustran la diferencia entre costo y compensación. En un análisis recogido por EL PAÍS el 26 de septiembre, Banamex calculó un costo fiscal anual de 70 mil 500 millones de pesos y unos ingresos extraordinarios petroleros de 60 mil 400 millones. Eran proyecciones, no un cierre contable del ejercicio ni una medición actualizada a octubre.

El antecedente de los aumentos al estímulo de gasolinas y diésel muestra que los parámetros cambian con el tiempo. Asimismo, la relación entre el petróleo y las previsiones fiscales mexicanas exige distinguir cotizaciones diarias, supuestos presupuestarios y resultados efectivamente recaudados.

La lectura de rendición de cuentas es mantener separadas tres preguntas: cuánto cuesta reducir el impuesto, cuánto compensan otros ingresos y cuánto pagan los consumidores. Un resultado favorable en una de ellas no responde automáticamente las otras. El balance final tendrá que sustentarse en periodos comparables y cifras de cierre, no sólo en la estabilidad del precio anunciado.

Fotografía de archivo: gasolinera en Ruiz, Nayarit, 31 de mayo de 2024. Los precios del letrero son históricos, no cotizaciones actuales ni una verificación de cumplimiento. IBERZA / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Versión reducida.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.