Petróleos Mexicanos cerró septiembre de 2026 con 414,218 millones de pesos pendientes de pago a proveedores y contratistas. En la presentación de resultados del 30 de octubre, la empresa informó que había pagado 370 mil millones hasta el cierre del trimestre. Las dos cifras describen cosas distintas: una mide lo que aún debía y la otra, lo que desembolsó.
Por qué los pagos de Pemex no se restan del saldo de septiembre
El punto de comparación para saber si la deuda comercial bajó este año es diciembre de 2025. Entonces ascendía a 436,704 millones de pesos, según las cifras del reporte trimestral recogidas por Expansión. Al comparar ambos cierres, la reducción neta fue de 22,486 millones, equivalente a 5.1 por ciento.
¿Cómo puede una empresa pagar 370 mil millones y reducir su saldo en apenas 22,486 millones? La cuenta con los proveedores no permanece fija mientras se pagan facturas. A lo largo del año también se reciben bienes y servicios y se reconocen nuevas obligaciones. La cifra de cierre recoge esos movimientos. Volver a descontarle los pagos ya efectuados subestimaría lo que quedaba por cubrir el 30 de septiembre.
En su comunicado de resultados, Pemex destacó otra reducción: 103 mil millones de pesos en el saldo con proveedores, incluidas sus filiales. Para esa comparación usó septiembre de 2025, no diciembre. Las dos mediciones muestran una baja, pero no responden a la misma pregunta: una abarca doce meses y la otra, nueve.
Qué ofreció la empresa a quienes esperan cobrar
René Orozco, director de contabilidad de Pemex, explicó durante la presentación que la petrolera pretende destinar recursos de su propia operación a liquidar adeudos. Según la cobertura de La Jornada, también informó que la empresa diseñaba un mecanismo para dar liquidez a sus proveedores. Describir un mecanismo en preparación no equivale a anunciar que ya funciona.
Para quien suministró equipo o prestó un servicio, el dato decisivo es cuándo cobrará su factura. El anuncio no identifica un calendario por contrato ni permite separar, dentro de los 414,218 millones, cuánto estaba vencido y cuánto seguía dentro del plazo pactado. Por eso tampoco sería correcto describir todo el saldo como morosidad.
La deuda comercial no es la pérdida del trimestre
El adeudo con proveedores se expresa en pesos y es distinto de la deuda financiera que Pemex reportó en dólares. Tampoco debe confundirse con la pérdida neta del tercer trimestre: ésta describe el resultado de tres meses de actividad, no una suma exigible por los contratistas. Los reportes financieros de Pemex permiten seguir cada indicador por separado.
Al evaluar el siguiente corte, convendrá comparar el nuevo saldo con el de septiembre y revisar si la empresa publica vencimientos o fechas de pago. Una mejora en los ingresos o un nuevo anuncio de inversión, como los proyectos discutidos con Petrobras, no sustituye esa información para los proveedores.
Archivo, 18 de mayo de 2017: traslado de torres de destilación hacia la refinería de Tula, cerca de San José Iturbide. La imagen no identifica acreedores de 2026. Foto: Carlos Valenzuela / Wikimedia Commons. Recorte horizontal bajo la misma licencia CC BY-SA 4.0.







