Trabajadores de Pemex y jubilados del sector energético suspendieron este 28 de octubre el diálogo con la Secretaría de Energía (Sener), en Ciudad de México, al considerar que los funcionarios presentes carecían de capacidad para resolver sus demandas. La ruptura deja pendientes reclamos salariales y sobre pensiones, mientras la petrolera sostiene que su reestructuración respeta los derechos laborales.
Trabajadores de Pemex piden interlocutores con decisión
Después de manifestarse cerca de la Glorieta de Insurgentes, representantes de empleados y retirados de Pemex, CFE y la extinta Luz y Fuerza del Centro se levantaron de la mesa. Según el reporte de Uno TV sobre el encuentro, Ramos Luna, integrante de la UNTyPP, explicó que no encontraron un nivel resolutivo suficiente para continuar.
La representante planteó incorporar a autoridades de Hacienda, Gobernación, Energía y del área presupuestaria. Ese planteamiento no equivale a un acuerdo interinstitucional confirmado. El mismo medio informó que la comisión prevé regresar a Sener el martes 3 de noviembre al mediodía y pide un calendario formal de reuniones.
El punto inmediato es quién puede comprometer recursos y responder por las decisiones laborales. Es la evaluación de los inconformes, no una respuesta oficial de Sener.
Salarios y pensiones: dos reclamos distintos
Durante la movilización, los participantes solicitaron un incremento de entre 4% y 7%, o una compensación, según la cobertura inicial de Uno TV. También reclamaron una audiencia con la secretaria Luz Elena González Escobar, que, de acuerdo con Ramos Luna, habían pedido dos semanas antes sin obtener respuesta.
La Jornada documentó que la comisión incluyó a la UNTyPP, la Alianza Nacional de Jubilados y Petroleros Unidos. Su petición es conocer los criterios administrativos, financieros y presupuestarios utilizados para otorgar aumentos a unos grupos y excluir a otros.
Ramos Luna denunció que técnicos y profesionistas llevan dos años sin incrementos y que se les anticipó otro año sin ajuste por falta de recursos. También señaló reducciones de nivel y despidos selectivos. Son denuncias de la representación laboral, no hechos acreditados individualmente en esta nota, ni una descripción de toda la plantilla.
Por separado, los jubilados pidieron proteger las pensiones previamente concedidas frente a lo que consideran una aplicación retroactiva de la reforma al artículo 127. La demanda expresa su posición sobre derechos adquiridos; no se presenta aquí como una resolución judicial.
Pemex niega bajas masivas, pero reconoce ajustes
La posición institucional disponible es anterior a la protesta. En su boletín del 22 de octubre, Pemex rechazó las versiones de bajas masivas y reducción de tabuladores salariales. Explicó que realiza evaluaciones y una reestructuración para eliminar duplicidades y niveles jerárquicos innecesarios.
La empresa reconoció que esas acciones representan una reducción de plantilla de 0.21% en 2026 y aseguró que paga indemnizaciones y prestaciones conforme a los derechos laborales. Negar bajas masivas no significa negar toda separación: el propio comunicado admite una disminución limitada. Tampoco ofrece un desglose de los casos denunciados este miércoles.
El conflicto añade un frente laboral a la agenda de cooperación e inversión de Pemex. Tiene además un antecedente de discusión salarial en el sector público en la movilización de trabajadores del IMSS, aunque se trata de negociaciones diferentes. Para evaluar avances en Sener harán falta compromisos identificables, responsables y respuestas documentadas a los reclamos, no sólo otra fecha de reunión.
Fotografía de archivo: refinería de Tula, Hidalgo, el 8 de diciembre de 2015; no corresponde a la protesta de 2026. Crédito: Presidencia de la República Mexicana, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0. Imagen reducida.







