Pasajeros en el andén junto al Tren Maya en la estación de Valladolid, YucatánArchivo: Tren Maya en Valladolid, 24 de junio de 2024. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte horizontal.

Por cada 100 pesos que el Tren Maya gastó en operar durante 2025, generó cerca de 11.3 pesos de ingresos propios. La empresa federal casi duplicó lo que obtuvo por sus servicios frente a 2024, pero ese avance partió de una base pequeña: facturó 541.8 millones de pesos frente a gastos de operación de 4 mil 810.3 millones.

Cuánto cubren los ingresos del Tren Maya

Los dos datos responden a preguntas diferentes. Si la pregunta es cómo cambiaron las ventas de un año al siguiente, la empresa muestra una mejora clara. Pasó de 275 millones 831 mil 547 pesos en 2024 a 541 millones 765 mil 93 en 2025: 265.9 millones más, un crecimiento de 96.4%. La dirección del tren ha destacado ese aumento, según el reporte sobre la presentación de su director, Manuel Jaime Ramírez Camacho.

Si la pregunta es si esos recursos bastaron para operar el ferrocarril, la comparación pertinente es otra. Hay que dividir los 541.8 millones entre los 4 mil 810.3 millones de gastos operativos del mismo año. El resultado, redondeado, es 11.3%. La diferencia fue de unos 4 mil 268.5 millones. No es un cálculo del costo de construir las vías, ni el monto de una deuda vencida: es la distancia entre dos partidas anuales de la operación.

Tampoco conviene llamar a los 541.8 millones «venta de boletos». El ingreso propio abarca distintos servicios comerciales. Por eso el cociente no permite saber cuánto cuesta transportar a una persona ni qué parte de cada boleto paga el gobierno. Para responder esas preguntas se necesitaría desglosar ingresos y costos por servicio.

Qué recursos aparecen además de las ventas

El estado financiero dictaminado por Forvis Mazars e incorporado a la Cuenta Pública 2025, reseñado por La Jornada el 22 de octubre, permite identificar otras fuentes de recursos. El reporte consigna 1 mil 674.3 millones de pesos en transferencias y subsidios federales, además de unos 2 mil 659 millones provenientes del fideicomiso 108697. No se trata de cobros a pasajeros; sumarlos a las ventas para medir si éstas cubren los costos cambiaría el sentido de la comparación.

Una transferencia autorizada tampoco prueba una irregularidad. La cuestión de rendición de cuentas es medible: cuánto debe aportar el sector público para sostener la operación y si esa necesidad se reduce con el tiempo. Como en la revisión de la Cuenta Pública de 2024 o al examinar la deuda de Pemex con proveedores, importa identificar qué se está contando antes de atribuirle un significado al total.

Lo que todavía no se sabe de 2026

Este 2 de noviembre concluye la promoción de 10% para viajes a Tulum anunciada en el portal del Tren Maya. El anuncio da cuenta de una estrategia comercial, no de su resultado: la oferta por sí sola no revela cuántos pasajeros adicionales viajaron ni cuánto ingresó a la empresa por esos recorridos.

La siguiente comparación útil será entre ingresos propios y gastos de operación del ejercicio 2026 completo, calculados sobre la misma base. El proyecto de presupuesto de Hacienda para 2027 permite consultar la propuesta para la empresa, pero un gasto propuesto para el año siguiente no sustituye ese balance ni demuestra que el tren haya alcanzado el equilibrio.

Fotografía de archivo: pasajeros junto al Tren Maya en Valladolid, Yucatán, el 24 de junio de 2024. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons. Recorte horizontal distribuido bajo CC BY-SA 4.0.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.