El proyecto de presupuesto federal para 2027 equivale a 16.2 pesos al año por cada hectárea de área natural protegida a cargo de la Conanp, según un análisis del Observatorio de Presupuesto y Cambio Climático. Al comenzar noviembre, los diputados deben resolver si mantienen una propuesta que supera el monto original de 2026, pero no el que resultó después de los ajustes.
El presupuesto de la Conanp frente a dos puntos de partida
El análisis del Observatorio, elaborado por Noreste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental, estima el presupuesto propuesto para la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en 1,591 millones de pesos en su serie a precios constantes. Para interpretar la cifra hay que distinguir dos decisiones: lo que la Cámara autorizó al comenzar 2026 y cómo cambió después el presupuesto disponible para la comisión.
En la misma serie, el monto original de 2026 fue de 1,550 millones. Frente a ese punto de partida, el proyecto de 2027 ofrece 41 millones más, un aumento real de 2.6%. En cambio, el presupuesto modificado que registra el Observatorio fue de 1,605 millones. Comparada con ese monto, la propuesta queda 14 millones por debajo: una disminución real de 0.9%.
La segunda comparación tiene un límite importante. El dato modificado procede del informe de avance al segundo trimestre de 2026. No es la cuenta definitiva de lo que la Conanp habrá gastado al terminar diciembre. Por tanto, las cifras permiten hablar de un aumento frente a lo aprobado y de una disminución frente a lo modificado, pero no de un recorte ya ejecutado en los parques.
Qué dicen los 16.2 pesos sobre un parque marino
El promedio anual por hectárea distribuye el presupuesto entre la superficie protegida. No es una tarifa que cada parque reciba ni el sueldo que le corresponde a un guardaparque por vigilar una parcela. El indicador permite seguir si los recursos de la institución crecen al mismo ritmo que el territorio bajo protección. No permite saber cuántas embarcaciones, brigadas o jornadas de monitoreo se financiarán en cada sitio.
El Parque Nacional Revillagigedo ilustra la diferencia. Según el resumen de su programa de manejo, abarca cerca de 14.81 millones de hectáreas en el Pacífico mexicano. Sólo unas 15,518 son terrestres. Multiplicar la superficie del parque por el promedio nacional daría una cifra aritmética, no su asignación presupuestaria. Tampoco sirve para equiparar el costo de vigilar mar abierto con el de atender la tala en la reserva de la mariposa monarca.
La decisión que falta en la Cámara de Diputados
Los analíticos de Hacienda permiten revisar el proyecto por institución y por programa. El coordinador de Morena en la Cámara, Ricardo Monreal, prevé que los diputados aprueben el presupuesto a más tardar el 11 de noviembre, según declaraciones difundidas el lunes 2. Es un calendario previsto, no la aprobación de la partida de la Conanp.
Una vez que se publique el decreto, habrá dos comprobaciones distintas: cuánto autorizó la Cámara y cuánto se ejerció para cumplir los programas de manejo. La primera se puede hacer al conocerse el presupuesto definitivo; la segunda exige informes de ejecución. Esa diferencia también importa al evaluar compromisos concretos de conservación, como los del plan mexicano para proteger a la vaquita marina.
Archivo: isla Roca Partida, en Revillagigedo, el 25 de agosto de 2012. KABAYEK / Wikimedia Commons. Recorte bajo licencia CC BY-SA 3.0.







