Línea de ensamble de automóviles que ilustra el arancel cero a autopartes en MéxicoLínea de ensamble automotriz. Foto: Marek Ślusarczyk / Wikimedia Commons, CC BY 3.0. Recorte horizontal.

México aplicó arancel cero a ciertas autopartes importadas durante cinco años, pero el beneficio no está abierto a cualquier empresa: sólo alcanza a armadoras con producción instalada y autorización aduanera. La medida, vigente desde el 14 de octubre, busca reducir costos e impulsar inversiones en una industria que enfrenta caídas recientes en producción y exportaciones.

Arancel cero a autopartes: un beneficio acotado

El decreto federal modificó temporalmente la tarifa de la fracción 9803.00.01, que comprende partes y componentes destinados al ensamble de automóviles. El gravamen, antes de 10%, quedó en cero durante cinco años, de acuerdo con el Servicio Nacional de Información de Comercio Exterior (SNICE).

La exención no equivale a una apertura general para importar autopartes sin impuesto. Sólo pueden utilizarla empresas de la industria automotriz terminal que cuenten con autorización de depósito fiscal para el ensamble y fabricación de vehículos, además de cumplir los lineamientos de la Secretaría de Economía. El Gobierno aclaró este viernes que el incentivo se limita a fabricantes que ya tienen instalaciones productivas en México, según un reporte de Reuters.

La precisión es relevante porque el texto inicial generó dudas sobre si nuevas marcas sin plantas en el país podrían aprovechar el trato preferencial. Con la interpretación oficial, importar vehículos terminados o anunciar una futura inversión no basta para obtener el beneficio.

La medida llega con la industria automotriz en retroceso

El alivio tributario aparece en un momento de debilidad para el sector. En septiembre, las exportaciones mexicanas de vehículos cayeron 11.9% anual y la producción disminuyó 15.1%. La contracción y la concentración de ventas en Estados Unidos fueron documentadas recientemente por Enrique Muñoz News.

En ese contexto, reducir el costo de componentes importados puede ayudar a sostener líneas existentes, facilitar cambios de modelo y acelerar proyectos de expansión. La justificación oficial menciona integración regional, competitividad, crecimiento económico y generación de empleo. Sin embargo, el decreto no garantiza por sí mismo nuevas inversiones ni puestos de trabajo: esos resultados dependerán de decisiones empresariales y de la demanda externa.

La política también interactúa con las negociaciones comerciales con Washington. México ha pedido a Estados Unidos reducir los gravámenes que afectan a vehículos, acero y aluminio, un frente que sigue abierto rumbo a la revisión del T-MEC. Esa agenda fue abordada en la nota sobre la negociación bilateral de aranceles automotrices.

El reto: bajar costos sin desplazar a proveedores mexicanos

Para las armadoras, el arancel cero puede representar una reducción inmediata de costos cuando una pieza no se produce en México, no cumple especificaciones técnicas o no está disponible en el volumen requerido. También puede facilitar la incorporación de componentes para vehículos eléctricos y nuevas plataformas de producción.

El punto delicado está en la proveeduría nacional. Si la exención se usa para sustituir componentes que sí fabrican empresas mexicanas, el apoyo a las plantas terminales podría trasladar presión a proveedores locales. El objetivo oficial de fortalecer cadenas regionales exige, por tanto, distinguir entre insumos estratégicos no disponibles y compras que compiten directamente con producción nacional.

La rendición de cuentas será clave durante los cinco años de vigencia. La Secretaría de Economía debería informar qué empresas utilizan la fracción, el valor de las importaciones exentas y los compromisos asociados de inversión, empleo y compras nacionales, sin revelar información comercial protegida. Esos indicadores permitirían evaluar si el costo fiscal se traduce en mayor capacidad productiva o queda únicamente como ahorro para compañías ya establecidas.

El arancel cero ofrece un respiro selectivo, no una solución integral a la desaceleración automotriz. Su éxito dependerá de que la reducción de costos se acompañe de inversión verificable, recuperación de exportaciones y más contenido producido en México.

Imagen de archivo: línea de ensamble de automóviles en una planta de General Motors Manufacturing Poland. Foto: Marek Ślusarczyk / Wikimedia Commons, CC BY 3.0. Recorte horizontal.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.