RIAD. — Fuerzas hutíes respaldadas por Irán lanzaron ataques con drones y misiles contra cuatro ciudades del sur de Arabia Saudita, dejando 73 personas heridas y provocando incendios e interrupciones en instalaciones energéticas, informaron autoridades sauditas este martes 8 de septiembre.

Los ataques alcanzaron Khamis Mushait, Abha, Najran y Jazan. Entre los objetivos se encontraron una base aérea e infraestructura vinculada a la petrolera estatal Saudi Aramco, en lo que representa una ampliación del conflicto regional.
La coalición encabezada por Arabia Saudita indicó que entre los lesionados hay mujeres y menores de edad. El Ministerio de Energía calificó los hechos como una escalada peligrosa y aseguró que se trabaja para proteger las instalaciones y mantener las operaciones.
Incendios y suspensión de actividades
Las explosiones generaron incendios en complejos energéticos del sur saudita. Imágenes satelitales mostraron daños en la zona de la refinería de Jazan, aunque las autoridades no habían presentado una evaluación completa de las afectaciones al cierre de esta edición.
Los hutíes afirmaron que los ataques respondieron a bombardeos sauditas en Yemen. Arabia Saudita, por su parte, realizó nuevas operaciones aéreas contra posiciones del grupo y prometió una respuesta firme.
La confrontación se desarrolla dentro de una crisis más amplia que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel y que ha alterado rutas de suministro energético en el golfo Pérsico y el mar Rojo.
El petróleo sube por temor a nuevas interrupciones
La noticia impulsó al crudo Brent hasta la zona de 98 dólares por barril. Arabia Saudita había buscado utilizar rutas alternativas al estrecho de Ormuz para sostener sus exportaciones, pero los ataques en el sur elevan el riesgo sobre esa estrategia.
Los hutíes controlan amplias zonas del norte de Yemen y han intensificado sus acciones desde que anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita. Sus operaciones también han afectado el tránsito comercial del mar Rojo.
La magnitud real del daño y su efecto sobre la producción deberán confirmarse con información oficial y datos de la industria. Por ahora, la escalada aumenta la presión internacional para evitar que los ataques se extiendan a más infraestructura civil y energética.
Fuentes: Reuters, 8 de septiembre de 2026.






