TECNOLOGÍA. — Las grandes empresas y organismos públicos están aumentando la supervisión y el presupuesto destinados a proteger su infraestructura digital ante ciberataques, conflictos geopolíticos y restricciones a la exportación de tecnología.

Una encuesta de Capgemini entre mil 300 directivos de grandes organizaciones en 11 países encontró que 86% reporta una exposición significativa a riesgos de soberanía digital, mientras 65% ya asignó presupuesto para medidas relacionadas con continuidad y control tecnológico.
La preocupación ya no se limita a la seguridad informática tradicional. Consejos de administración analizan qué ocurriría si una empresa pierde acceso a un proveedor de nube, un centro de datos, un componente de telecomunicaciones o una plataforma esencial para operar.
Reemplazar un proveedor puede tomar más de un año
Casi la mitad de las organizaciones consultadas calculó que sustituir a un proveedor crítico requeriría entre tres meses y un año. Más de un tercio estimó que el proceso podría tardar todavía más.
Ese plazo revela la dependencia acumulada en servicios que concentran información, modelos de inteligencia artificial, propiedad intelectual y cargas de trabajo estratégicas. La interrupción de uno de esos recursos puede afectar producción, ventas, atención al público y toma de decisiones.
Empresas como Airbus han comenzado a reducir dependencias específicas y a diseñar planes de contingencia. Los ataques contra centros de datos y redes de telecomunicaciones durante conflictos recientes mostraron que la infraestructura digital puede convertirse en un objetivo directo.
La meta es conservar capacidad de sustitución
Los especialistas denominan “sustituibilidad” a la capacidad de migrar datos y procesos hacia otra tecnología cuando el proveedor original deja de estar disponible. Esto exige respaldos, estándares abiertos, contratos flexibles y personal preparado para ejecutar la transición.
La soberanía digital no implica necesariamente abandonar proveedores extranjeros. El objetivo es mantener control sobre los activos más valiosos y evitar que una sola empresa, tecnología o jurisdicción se convierta en un punto único de falla.
La encuesta anticipa que las decisiones sobre nube, inteligencia artificial y centros de datos tendrán cada vez más participación de las áreas de riesgos y de los consejos directivos. La infraestructura digital comienza a recibir una atención comparable a la de la energía y las cadenas físicas de suministro.
Fuente: Reuters, 8 de septiembre de 2026.






