Sergio “Checo” Pérez llegará al Gran Premio de México con Cadillac sin puntos después de 17 carreras de la temporada 2026. El mexicano, último en el campeonato de pilotos, reconoció que el contraste con sus años de podios es difícil para su afición. La cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez importa además porque podría marcar su Gran Premio número 300 ante el público local.
Checo Pérez con Cadillac enfrenta una temporada sin puntos
La clasificación oficial de Fórmula 1 coloca a Pérez en el puesto 23 con cero unidades tras la ronda de Singapur. En esa carrera terminó 17º, a dos vueltas del ganador, según los resultados de la categoría. Cadillac tampoco ha conseguido puntuar en su campaña de debut, una señal de la distancia que aún separa al proyecto estadounidense de la zona media.
Pérez dijo que entiende la frustración de sus seguidores, acostumbrados a verlo disputar victorias y podios durante su etapa con Red Bull. “Es difícil de asimilar para un aficionado”, admitió en declaraciones recogidas por Claro Sports. Al mismo tiempo, agradeció que el respaldo se mantenga pese a que el nuevo equipo todavía no ofrece resultados comparables con los de sus temporadas anteriores.
El balance obliga a separar la popularidad del piloto de su rendimiento deportivo. El apoyo en tribunas no altera un dato central: después de 17 fechas, Cadillac sigue sin convertir su experiencia y sus actualizaciones en puntos. Antes de la gira americana, la presión ya no está en pelear por el podio, sino en mostrar avances medibles y completar fines de semana sin contratiempos.
El GP de México puede ser su carrera número 300
El calendario oficial fija el Gran Premio de Estados Unidos del 23 al 25 de octubre y el Gran Premio de la Ciudad de México del 30 de octubre al 1 de noviembre. Si el programa se cumple, Pérez alcanzará en casa su participación número 300 en Fórmula 1, un hito que añade atención a una temporada con escasos resultados.
La organización del México GP anunció además un show run de Pérez y Cadillac el miércoles 28 de octubre a las 10:00 horas en Paseo de la Reforma. El evento oficial será la primera exhibición del equipo estadounidense en territorio mexicano y funcionará como antesala de la carrera.
El regreso ocurre tras un año de ausencia de Pérez en la parrilla. Su nueva etapa con Cadillac ha sido más complicada de lo previsto para una afición que lo vio ganar seis Grandes Premios en su carrera. Ese contexto vuelve relevante el número 300, pero no borra la exigencia deportiva: el equipo necesita resultados que respalden el entusiasmo comercial que acompaña su debut.
Cadillac necesita convertir el apoyo en progreso
La temporada ha mostrado problemas de ritmo y confiabilidad. En Singapur, la escudería enfrentó otra prueba compleja en una carrera donde también estuvo bajo análisis el parche de software de la FIA. Una semana antes, el campeonato había dejado otro triunfo de Max Verstappen, cuyo desempeño en condiciones difíciles fue relatado en la nota sobre el GP de Bahréin disputado bajo lluvia.
Para Pérez, Austin será la carrera de casa de Cadillac y México su cita personal. Las dos fechas consecutivas ofrecen una oportunidad concreta para medir si el equipo puede acercarse al top 10. Llegar sin puntos reduce las expectativas inmediatas, pero también hace más clara la evaluación: cualquier avance deberá reflejarse en posiciones, fiabilidad y capacidad de competir, no solamente en el respaldo de la afición.
Fotografía: Liauzh/Wikimedia Commons, licencia CC BY 4.0.







