Edificio Marriner S. Eccles de la Reserva Federal en Washington, sede de decisiones de tasas en Estados UnidosEdificio Marriner S. Eccles de la Reserva Federal en Washington. Foto: AgnosticPreachersKid/Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0; recorte 16:9.

El empleo de Estados Unidos sumó sólo 29 mil plazas en septiembre, muy por debajo de las 90 mil esperadas por analistas, mientras la tasa de desempleo subió a 4.2%. El dato enfrió la posibilidad de otra alza de la Reserva Federal en octubre y importa para México porque puede aliviar la presión sobre el peso y sobre el diferencial de tasas que vigila el Banco de México.

El empleo de Estados Unidos perdió velocidad en septiembre

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) informó el 2 de octubre que las nóminas no agrícolas crecieron en 29 mil puestos durante septiembre. El resultado quedó lejos de los 90 mil previstos en el sondeo de economistas de Reuters y se ubicó por debajo del promedio mensual de 45 mil plazas registrado durante los 12 meses anteriores.

El deterioro no se limitó al dato del mes. La BLS revisó a la baja las cifras de julio y agosto en un total de 60 mil empleos. Además, el salario promedio por hora avanzó apenas 0.1% mensual y 3% anual, una desaceleración que reduce parte de la presión inflacionaria asociada con los costos laborales. Salud agregó 17 mil puestos, pero el empleo cambió poco en la mayoría de las grandes industrias.

Aun así, el reporte no muestra una ola generalizada de despidos. La desocupación pasó de 4.1% a 4.2%, dentro del estrecho rango de 4.1% a 4.3% observado desde marzo. Reuters describió el mercado laboral como uno de poca contratación, pero también pocos despidos, y señaló que el calendario tardío del Día del Trabajo pudo afectar el ajuste estacional.

Una pausa de la Fed daría margen, no garantías, a México

Los mercados redujeron la probabilidad de un aumento de tasas en la reunión de la Reserva Federal del 27 y 28 de octubre. Tras el informe laboral, los operadores asignaban cerca de 80% de posibilidad a que la Fed mantuviera sin cambio su tasa, de acuerdo con el reporte de mercados de Reuters. El dólar retrocedió frente a varias monedas y las bolsas estadounidenses cerraron al alza.

Para México, una pausa puede reducir la presión financiera de corto plazo. Una Fed menos agresiva disminuye el incentivo de mover capital hacia activos en dólares y facilita que Banxico preserve su propio ritmo sin ampliar de forma abrupta el diferencial entre ambas tasas. Sin embargo, el efecto no es automático: el peso también responde a la incertidumbre comercial, al petróleo y a la percepción de riesgo global.

El Banco de México mantiene su tasa de referencia en 6.50%. En su encuesta más reciente, los especialistas prevén que ese nivel continúe hasta el cierre de 2027, mientras elevaron a 1.4% su estimación de crecimiento para 2026, como informó Enrique Muñoz News. Por eso, el dato estadounidense ofrece margen, pero no sustituye la evaluación de inflación y actividad económica de México.

El alivio monetario convive con un riesgo para las exportaciones

La misma debilidad que reduce la presión de tasas puede convertirse en un problema si se extiende. Estados Unidos es el principal mercado para las exportaciones mexicanas; un enfriamiento sostenido de la contratación y el consumo afectaría pedidos para fabricantes nacionales, en especial en cadenas automotrices, electrónicas y de maquinaria. México ya enfrenta señales mixtas en manufactura y un panorama de crecimiento moderado.

La Reserva Federal seguirá poniendo la inflación en el centro de su decisión. Los precios energéticos continúan elevados y un repunte de la inflación podría reactivar la discusión sobre un aumento en diciembre. Para México, el escenario combina una oportunidad financiera inmediata con un riesgo comercial posterior: menos presión sobre el peso y las tasas, pero potencialmente menor demanda externa.

Los próximos puntos de control serán la inflación estadounidense previa a la reunión de octubre y el reporte de empleo de ese país programado para el 6 de noviembre. En el frente nacional, la trayectoria del peso y las decisiones de Banxico deberán leerse junto con el impacto que las tasas de la Fed tienen sobre el crédito en México y con la evolución de las expectativas de crecimiento.

Foto: edificio Marriner S. Eccles de la Reserva Federal, Washington. Crédito: AgnosticPreachersKid/Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0; recorte a formato 16:9.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.