Vista aérea del edificio del Banco de México en Ciudad de MéxicoEdificio del Banco de México en el Centro Histórico de Ciudad de México. Foto: ProtoplasmaKid/Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

El peso mexicano tocó las 18 unidades por dólar al inicio de la semana y cerró el lunes en 17.95, su nivel más débil desde marzo de 2026. El ajuste importa porque borró el avance acumulado durante buena parte del año y encarece las compras externas, en un entorno de dólar fuerte, petróleo elevado y tasas globales al alza.

El peso mexicano pierde 5.9% durante septiembre

La moneda nacional acumuló una depreciación de 5.9% en septiembre, de acuerdo con datos de mercado citados por El País. Durante la sesión del lunes 28 de septiembre llegó a cotizar en 18 pesos por dólar y posteriormente terminó en 17.95, una caída diaria de 1.8% frente al cierre anterior.

El movimiento rompe con la fortaleza que el peso había conservado durante buena parte de 2026. La presión no responde a un solo factor: coincide con un avance generalizado del dólar, rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense en máximos de varios años y mayor aversión al riesgo por el conflicto en Medio Oriente.

El Banco de México calcula diariamente el tipo de cambio FIX a partir de cotizaciones representativas del mercado mayorista. Ese indicador sirve como referencia para obligaciones denominadas en dólares, aunque el precio que pagan empresas y consumidores puede ser mayor por las comisiones y márgenes de intermediación.

Menor diferencial de tasas resta apoyo a la moneda

La Reserva Federal elevó su tasa de referencia en 25 puntos base, a un rango de 3.75% a 4%, mientras Banxico mantuvo la suya en 6.50%. La decisión mexicana fue unánime y se tomó después de evaluar la inflación, el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad de la demanda interna y las diferencias entre los ciclos económicos de México y Estados Unidos.

El comunicado de política monetaria del 24 de septiembre reconoció riesgos inflacionarios al alza y dejó las decisiones futuras sujetas a la evolución de los datos. Al reducirse la distancia entre las tasas de ambos países, disminuye parte del incentivo para las operaciones financieras que buscan rendimiento en pesos, conocidas como carry trade.

La fortaleza internacional del dólar también se apoya en los elevados rendimientos de la deuda estadounidense. Reuters reportó este martes que el bono del Tesoro a 10 años se mantenía por encima de 5%, mientras el mercado esperaba nuevos datos de inflación y empleo para anticipar el siguiente movimiento de la Reserva Federal.

La depreciación puede trasladarse a precios

Un peso más débil eleva el costo en moneda nacional de combustibles, maquinaria, insumos industriales, tecnología y alimentos importados. El efecto no es automático ni uniforme, pero una depreciación persistente puede alimentar la inflación y complicar la posibilidad de que Banxico recorte su tasa en los próximos meses.

La economía mexicana había mostrado un repunte mensual de 0.8% en julio, impulsado principalmente por los servicios, como informó Enrique Muñoz News. Sin embargo, una moneda más débil y tasas elevadas pueden reducir el margen de recuperación al encarecer el crédito y los bienes importados.

El impacto también alcanza proyectos que dependen de equipo o financiamiento en dólares. La cesión de terrenos públicos para Amigo LNG, por ejemplo, se inserta en un sector energético expuesto a precios internacionales y movimientos cambiarios.

La llegada a 18 pesos no implica por sí sola una crisis cambiaria, pero sí marca un cambio relevante respecto de la narrativa del “superpeso”. La evolución del petróleo, los rendimientos estadounidenses y las próximas decisiones de Banxico y la Reserva Federal definirán si el ajuste es temporal o se consolida durante el cierre de 2026.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.