La inflación en México subió a 3.45% anual en septiembre de 2026, desde 3.26% en agosto, y acumuló dos meses de aceleración. El avance estuvo concentrado en productos que inciden directamente en el gasto familiar, como jitomate, cebolla y gas LP. Aunque el indicador general sigue dentro del intervalo de variabilidad de Banco de México, los alimentos y servicios mantienen presiones visibles.
Inflación en México acelera por segundo mes
El Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.42% frente a agosto y se ubicó en 146.075 puntos, según el boletín publicado este 8 de octubre por el Inegi. A tasa anual, la inflación pasó de 3.26% en agosto a 3.45% en septiembre, todavía por debajo del 3.76% registrado en el mismo mes de 2025.
El dato agregado, sin embargo, oculta diferencias relevantes. La inflación subyacente —que excluye los productos más volátiles y sirve para observar la tendencia de mediano plazo— fue de 3.75% anual. Dentro de ese componente, las mercancías aumentaron 3.21%, mientras los servicios avanzaron 4.27%, por encima del índice general.
La comparación con el reporte de inflación de agosto muestra una paradoja: la subyacente moderó su ritmo, pero el indicador general volvió a subir por el salto del componente no subyacente, que llegó a 2.45% anual y avanzó 1.20% solamente durante septiembre.
Jitomate, cebolla y gas LP presionan el gasto
Los precios del jitomate aumentaron 30.25% en un mes y los de la cebolla, 23%. En conjunto, ambos productos aportaron 0.203 puntos porcentuales al incremento mensual, casi la mitad del avance del índice completo. El gas doméstico LP subió 3.14%, el pollo 1.78% y los alimentos vendidos en loncherías, fondas, torterías y taquerías, 0.42%.
También pesó el regreso a clases. La educación primaria se encareció 6% mensual y la universidad 1.50%. El rubro de colegiaturas acumuló una inflación anual de 5.84%, mientras restaurantes y servicios de alojamiento registraron 6.19%, de acuerdo con los datos oficiales.
No todos los precios aumentaron. La papa y otros tubérculos bajaron 13.92%, el aguacate 8.11% y los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga 2.06%. Aun así, la desagregación difundida por Expansión confirma que los mayores incrementos se concentraron en bienes de consumo frecuente, por lo que su efecto puede sentirse más que el promedio estadístico en hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos a comida y energía.
El dato limita el margen para bajar tasas
El objetivo permanente de Banco de México es una inflación de 3%, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual. El 3.45% general se mantiene dentro de ese margen, pero la persistencia de los servicios por encima de 4% y el repunte mensual de alimentos reducen el espacio para asumir que la presión ya está controlada.
El banco central mantiene la tasa de referencia en 6.50%. Una inflación que vuelve a acelerarse puede reforzar una postura cautelosa, especialmente mientras el peso se mantiene sobre 18 unidades por dólar, factor que puede encarecer productos e insumos importados si la depreciación se prolonga.
Para los hogares, la lectura inmediata es menos abstracta: la canasta de consumo mínimo subió 0.59% mensual y 3.29% anual. El promedio permanece dentro del rango oficial, pero los incrementos en alimentos, gas y colegiaturas muestran que la estabilidad macroeconómica no se distribuye de manera uniforme en el presupuesto cotidiano.







