El Banco Mundial elevó a 1.4% su previsión para el PIB de México en 2026, una décima más que en su cálculo anterior. La mejora, divulgada este 6 de octubre en Washington, no cambia el diagnóstico de fondo: la economía mexicana crecería menos que el promedio de América Latina y el Caribe, en un entorno de inversión pública moderada, crédito costoso e incertidumbre económica.
El PIB de México mejora, pero queda debajo de la región
La nueva actualización económica del Banco Mundial calcula un crecimiento regional de 2.2% para 2026, frente a 2.4% registrado en 2025. México quedaría 0.8 puntos porcentuales por debajo de ese promedio.
La distancia también es visible frente a otras economías: el organismo proyecta avances de 4.2% para Panamá, 3.3% para Costa Rica y 2.1% para Brasil. Para México anticipa una recuperación gradual de 1.8% en 2027 y 2.2% en 2028, pero sin un salto suficiente para cerrar pronto la brecha regional.
La comparación matiza el mensaje que la presidenta Claudia Sheinbaum difundió el 21 de septiembre, cuando destacó que México había sido la segunda economía del G20 con mayor expansión trimestral durante el segundo trimestre. Aquel dato de 1.4% medía el cambio frente al trimestre previo; el pronóstico del Banco Mundial estima el crecimiento de todo 2026. Son mediciones distintas y no se contradicen, pero la segunda muestra que el rebote de un trimestre todavía no garantiza un desempeño anual fuerte.
Incertidumbre y menor impulso público frenan el crecimiento
El Banco Mundial atribuye el bajo dinamismo de México y Brasil a condiciones monetarias aún restrictivas, incertidumbre en las políticas y menor impulso de la inversión pública. Esos factores pesan cuando empresas y hogares deciden financiar proyectos, ampliar capacidad o elevar su gasto.
Para México, la revisión del T-MEC mantiene abiertas decisiones sobre cadenas productivas, aranceles y nuevas plantas. El Gobierno federal ha dicho que analiza aumentar compras a Estados Unidos, mientras continúa la negociación de aranceles para autos, acero y aluminio. Mientras no haya mayor claridad, parte de la inversión puede permanecer en espera.
El organismo también advierte que la deuda elevada y el costo de los intereses reducen el espacio disponible para inversión pública. El 2 de octubre, la Secretaría de Hacienda respondió a un diagnóstico similar del Fondo Monetario Internacional: defendió una consolidación fiscal gradual y sostuvo que el sistema financiero, el comercio exterior y los planes de infraestructura dan resiliencia a la economía.
El repunte de inversión aún no se traduce en consumo
Los datos más recientes del INEGI ofrecen una señal favorable, aunque todavía incompleta. La inversión fija bruta avanzó 1.4% mensual en julio y 6% anual. La inversión privada creció 5.9% anual, su mejor ritmo en 30 meses, mientras la pública aumentó 6.9%, pero se desaceleró con fuerza frente al 17.3% de junio.
El avance se concentró en construcción y maquinaria. La maquinaria y equipo importados crecieron 9.9% anual, mientras los de origen nacional disminuyeron 3.1%. Ese contraste indica que parte de la modernización productiva depende de compras externas y todavía no se refleja con la misma fuerza en proveedores mexicanos.
Además, el consumo privado no registró variación mensual en julio. La combinación de inversión al alza y consumo estancado confirma una recuperación desigual: las empresas comienzan a ampliar capacidad, pero los hogares no muestran el mismo impulso de gasto.
La mejora exige resultados sostenidos
El Banco Mundial sostiene que los países de la región con políticas macroeconómicas consistentes, instituciones más fuertes y mayor inversión han logrado crecer entre 3% y 4%. Para México, el reto no es sólo mejorar una décima el pronóstico, sino convertir la inversión en productividad, empleos formales y proveedores nacionales.
La revisión al alza evita un escenario de mayor debilidad, pero el rezago regional permanece. El balance de 2026 dependerá de que el repunte de julio continúe, de que la negociación comercial reduzca incertidumbre y de que la disciplina fiscal no recorte los proyectos públicos capaces de sostener crecimiento de largo plazo.







