OAXACA, OAX.— Maestros de la Sección 22 de la CNTE y simpatizantes de Morena se enfrentaron en la capital de Oaxaca durante una protesta contra la Ley del ISSSTE, realizada mientras la presidenta Claudia Sheinbaum presentaba un balance de su gobierno en la entidad.
Videos difundidos por medios locales muestran empujones, golpes y lanzamiento de objetos en las inmediaciones del recinto. La movilización magisterial buscaba acercarse al acto presidencial para exigir la abrogación de la legislación del ISSSTE y reabrir la negociación sobre pensiones, jubilaciones y condiciones laborales.
El episodio ocurrió fuera del evento, mientras Sheinbaum reconocía públicamente la trayectoria del magisterio oaxaqueño. La coincidencia expuso la distancia entre el mensaje institucional y el reclamo de un sector que mantiene una relación histórica, pero conflictiva, con los gobiernos federal y estatal.
La Ley del ISSSTE sigue en el centro del conflicto
La demanda de la CNTE no es nueva. Sus secciones han pedido eliminar el sistema de cuentas individuales y modificar reglas derivadas de la reforma de 2007, al considerar que redujeron derechos de jubilación. El Gobierno federal ha instalado mesas de diálogo y anunciado revisiones administrativas, pero no ha aceptado una derogación completa.
La Sección 22 convocó previamente a sus bases para fijar una postura durante la visita presidencial. Esa convocatoria confirma que se trataba de una protesta organizada; sin embargo, las fuentes disponibles no permiten atribuir con certeza quién inició las agresiones ni establecer un saldo oficial de personas lesionadas.
Morena tiene una presencia política dominante en Oaxaca y suele movilizar simpatizantes en los informes de la presidenta. La cercanía física entre ambos contingentes, sumada a la disputa por el acceso al recinto, elevó la tensión hasta convertir una protesta laboral en una confrontación política.
El Gobierno de Oaxaca y la Presidencia no habían presentado, al cierre de esta nota, un informe detallado sobre detenciones o lesiones. La ausencia de un parte oficial obliga a mantener cautela frente a versiones difundidas en redes sociales y a distinguir los hechos visibles de las acusaciones partidistas.
El choque coloca presión adicional sobre la negociación con la CNTE. Si el conflicto queda reducido a un intercambio de señalamientos, la discusión de fondo —pensiones, condiciones de retiro y cumplimiento de acuerdos— seguirá sin resolverse. También será necesario revisar los protocolos para separar manifestantes y asistentes en futuras visitas presidenciales.
Fuentes: Potosí Noticias; Aristegui Noticias; Sección 22. Consulta relacionada: decisiones recientes del Gobierno federal.







