Claudia Sheinbaum rechazó este lunes un sondeo sobre una eventual intervención militar de Estados Unidos en México que circuló en X y fue amplificado por el exadministrador interino de la DEA Derek Maltz. La presidenta sostuvo que el ejercicio no demuestra el sentir de la población y reiteró que la colaboración bilateral en seguridad debe respetar la soberanía mexicana.
La controversia comenzó con una pregunta publicada por el empresario Simón Levy a sus seguidores en la red social. El ejercicio fue voluntario, no presentó una muestra representativa ni explicó método, cobertura o margen de error. Por esa razón, sus resultados no pueden extrapolarse a toda la población mexicana.
Dos ejercicios sin metodología comparable
Durante la conferencia presidencial se mencionó otro ejercicio de opinión que situaría en 9% el apoyo a operativos estadounidenses y en 91% el rechazo. Sin embargo, la fuente y la ficha metodológica de ese dato tampoco quedaron plenamente identificadas en el intercambio. La comparación, por tanto, debe leerse como parte del debate político y no como una medición estadística concluyente.
Sheinbaum calificó como “absurda” la idea de que una consulta abierta en redes pruebe un respaldo nacional a la entrada de fuerzas extranjeras. Añadió que la postura de su gobierno seguirá siendo de coordinación con Washington, pero sin subordinación.
Soberanía y cooperación en seguridad
El episodio ocurre mientras México y Estados Unidos mantienen cooperación en inteligencia, control de armas, tráfico de drogas y combate a redes financieras criminales. La diferencia clave, según la posición del Ejecutivo mexicano, es que el intercambio de información y la capacitación no autorizan operaciones militares unilaterales dentro del territorio nacional.
La Constitución establece principios de autodeterminación y no intervención para la política exterior. En la práctica, cualquier colaboración operativa requiere acuerdos, límites y supervisión de las autoridades mexicanas. La difusión de encuestas no científicas puede alimentar presión política, pero no sustituye las decisiones institucionales ni una medición representativa de la opinión pública.
El debate digital
La presidenta también vinculó la polémica con la dificultad de regular propaganda, inteligencia artificial y campañas coordinadas en plataformas sin afectar la libertad de expresión. Ese asunto ya está presente en la discusión electoral: Sheinbaum pidió reglas para identificar IA en campañas.
La relación con Washington combina seguridad, comercio y diplomacia. También puede consultarse el análisis sobre la agenda exterior de México y la respuesta presidencial ante amenazas contra periodistas.
Fuentes
- Infobae: respuesta presidencial y contexto del sondeo en X.
- El Heraldo de México: declaraciones de Sheinbaum.







