Vista aérea del tren de pasajeros en la estación Salina Cruz, Oaxaca.Archivo: estación Salina Cruz, 12 de septiembre de 2024. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0. No muestra las obras de 2026.

Noviembre abre el periodo que la presidenta Claudia Sheinbaum señaló para el regreso por tramos de los pasajeros al Tren Interoceánico. Pero no es la fecha de reapertura de toda la Línea Z. Entre Medias Aguas y Salina Cruz, un contrato de seguridad vial por 247.2 millones de pesos prevé trabajos hasta septiembre de 2027, según los documentos que publicó EMEEQUIS.

Qué prometió el gobierno para el Tren Interoceánico

En su Segundo Informe de Gobierno, el 1 de septiembre, Sheinbaum dio un intervalo que iba de noviembre de 2026 a febrero de 2027 para reanudar el transporte de pasajeros. Aclaró que el regreso dependía de cada tramo. En el mismo discurso mencionó dos millones de toneladas de carga transportada. Ese dato corresponde a mercancías: no mide cuántas personas pueden viajar ni qué estaciones estarían listas para recibirlas.

El 8 de octubre, en conferencia de prensa, la presidenta habló del recorrido completo. Estimó que podría volver a funcionar en cuatro o cinco meses, un horizonte que, contado desde esa declaración, lleva a febrero o marzo de 2027. Explicó que se hacían ajustes operativos y en algunas zonas a partir de recomendaciones de una auditoría. Ninguna de las dos intervenciones fijó el día del primer viaje entre Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca.

Qué se compró por 247.2 millones de pesos

El reportaje de EMEEQUIS del 21 de octubre identifica el contrato FIT-GAOP-OP-Z-14-2026, suscrito por el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec con Imeval de Occidente. Su objeto son estudios, proyectos y obras en cruces a nivel: los puntos donde calles o caminos atraviesan los rieles a la misma altura. El documento sitúa las intervenciones entre los kilómetros 104.3 y 302.8 de la Línea Z. Eso delimita dónde se encuentran los cruces; no significa que vayan a reemplazarse casi 200 kilómetros continuos de vía.

Los trabajos descritos incluyen sustituir losas que protegen los rieles en el cruce, rehabilitar la superficie por la que pasan los vehículos y reponer señales y marcas en el pavimento. Según el medio, el contrato señala el 16 de octubre de 2026 como inicio y el 30 de septiembre de 2027 como término. Los 247.2 millones son el monto contratado: no acreditan que el gobierno ya haya pagado toda la obra o que los cruces estén terminados.

Qué falta para comparar ambos calendarios

El descarrilamiento de diciembre de 2025 ocurrió cerca de Nizanda, en Oaxaca. Que haya obras contratadas en la misma línea no demuestra que el estado de un cruce haya causado el accidente. Tampoco permite concluir que todos los pasajeros tendrán que esperar hasta que termine el último contrato. Una apertura por etapas puede coexistir con obras en otros puntos; para comprobarlo hace falta identificar cuáles se entregarán antes de que pase el primer tren de cada tramo.

Para quien planea viajar, el dato útil será el par de estaciones entre las que se venda un boleto, con fecha y horario. Para evaluar el gasto, lo útil serán las entregas y los pagos por cruce. Confundir ambas cosas llevaría a dar por inaugurado un servicio por el solo hecho de que se firmó un contrato. Esa distinción también importa al leer las cuentas del servicio de pasajeros del Tren Maya o el alcance de la contratación de infraestructura en la Línea 3 del Metro.

Archivo: un tren en la estación Salina Cruz, el 12 de septiembre de 2024. No muestra las obras de 2026. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.