El Partido del Trabajo (PT) mantuvo abierta la posibilidad de postular a Andrea Chávez al gobierno de Chihuahua en 2027 y rechazó que la selección de Cruz Pérez Cuéllar por Morena cierre la discusión dentro de la coalición. El movimiento eleva la presión sobre la alianza oficialista porque la senadora no ha aceptado la oferta y Morena sostiene que su proceso fue transparente y definitivo.
PT abre la puerta a Andrea Chávez tras encuesta de Morena
Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados, dijo este miércoles que la candidatura de Chávez sigue siendo una opción para su partido si no hay un acuerdo común con Morena. En entrevista con Azucena Uresti, sostuvo que la decisión anunciada por Morena corresponde a ese partido y no necesariamente a toda la coalición.
La declaración ocurre un día después de que Morena eligió al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, como su perfil para competir por la gubernatura. La resolución dejó fuera a Chávez, una de las figuras con mayor exposición nacional dentro del movimiento. El reporte de El Financiero señala que el PT incluso contempla competir por separado y atraer a aspirantes que no resultaron favorecidos en los procesos internos de Morena.
Hasta ahora, Chávez no ha anunciado una ruptura ni ha aceptado una candidatura petista. Tras conocer el resultado, afirmó que permanecerá en la Cuarta Transformación y continuará su trabajo territorial. Esa respuesta mantiene abierta la interrogante política, pero no equivale a una adhesión al PT.
Una disputa por la encuesta y no solo por el nombre
El desacuerdo se concentra también en el procedimiento. La dirigencia petista en Chihuahua asegura que no participó en la medición aplicada por Morena y pide instalar una mesa de la coalición para acordar metodología, empresas encuestadoras y ejercicios espejo. El reclamo profundiza la ruptura que ya había advertido el PT por las candidaturas de 2027.
Morena difundió los resultados y defendió el proceso como transparente y científico. En la pregunta directa de preferencia, Pérez Cuéllar obtuvo 31.53% y Chávez 30.61%, una diferencia de 0.92 puntos. Sin embargo, el modelo final asignó puntuaciones por cada rubro de evaluación: el alcalde acumuló 8.5 puntos y la senadora 1.5. Morena publicó sus encuestas con el argumento de contener cuestionamientos internos y mostrar que los aspirantes conocían las reglas.
La diferencia entre una preferencia cerrada y una puntuación ponderada vuelve central la explicación metodológica. Para dar por concluido el proceso ante la coalición no basta con exhibir al ganador: los partidos tendrán que aclarar qué acuerdo los vinculaba, cómo se construyó cada indicador y si aceptaron de antemano que la medición morenista definiría una candidatura común.
La alianza llega a 2027 con una fractura abierta
La disputa no nació con el resultado. El PT había respaldado públicamente a Chávez antes de la encuesta y Sandoval afirmó que era su opción más competitiva. La oferta petista fue expresada desde el 25 de septiembre, antes de que Morena anunciara su decisión.
Chihuahua ya era un foco de tensión por la competencia entre grupos locales y nacionales de Morena. Durante la gira presidencial que exhibió la fractura interna del partido, Pérez Cuéllar y Chávez mostraron estructuras propias y una rivalidad que se prolongó durante meses.
El desafío para Morena es doble: preservar la unidad de sus cuadros y asegurar el respaldo de aliados indispensables para la elección. Para el PT, la amenaza de una candidatura separada aumenta su capacidad de negociación, pero también lo obliga a demostrar que cuenta con estructura y votos suficientes. Mientras no haya una mesa formal ni una decisión de Andrea Chávez, la oferta funciona como presión política, no como candidatura consumada.
Foto: EneasMx/Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte y adaptación a formato 16:9.







